ESTE TE ABRE LAS ARTERIAS
Un ensayo clínico aleatorizado realizado en 2026 con 78 adultos de 60 años o más reveló que el grupo que consumió té verde enriquecido con 613 mg de catequinas al día, junto con ejercicio, mostró una mejora significativa en la fuerza de extensión de rodilla después de 24 semanas, en comparación con el grupo que solo realizó ejercicio. Otro estudio previo con mujeres sarcopénicas halló que la combinación de ejercicio y catequinas aumentó la masa muscular de las piernas en un 2,21 % y la velocidad de marcha habitual en un 11,36 %. Es importante destacar que estos beneficios se observaron con un producto específicamente enriquecido con catequinas, no con té verde comercial común, y siempre en combinación con entrenamiento.
🍵 Té Oolong
Un estudio epidemiológico con 501 adultos mayores en Taiwán halló que los bebedores habituales de té oolong presentaban una prevalencia significativamente menor de sarcopenia. El efecto fue acumulativo: quienes bebieron al menos 100 ml diarios durante 5 años o más mostraron el menor riesgo. Se trata de un estudio observacional, no de un ensayo clínico, por lo que no puede demostrar causalidad directa.
🍵 Té de cebada de altura
Un estudio en ratones ancianos halló que el consumo prolongado de té de cebada de altura durante 5 meses aumentó el porcentaje de masa muscular esquelética y mejoró la capacidad de ejercicio, reduciendo la inflamación y el daño mitocondrial. Esta evidencia es preclínica (en animales), no en humanos.
⚠️ Lo que debes saber
Ninguno de estos tés funciona por sí solo. El ensayo con té verde fue claro: no hubo diferencias significativas en la masa muscular total, solo en la fuerza de las piernas, y todos los participantes realizaron ejercicio supervisado. Los estudios que muestran beneficios siempre incluyen el entrenamiento como parte del protocolo.
Si buscas incorporar alguno, el té verde tradicional (no embotellado) es la opción más accesible. Pero recuerda: el motor del cambio es el ejercicio de fuerza, no la infusión.