AGREGA ESTO AL AGUA
El agua: el pilar olvidado
La deshidratación es un problema frecuente en las personas mayores debido a que el mecanismo de la sed se vuelve menos sensible. Cuando el cuerpo pierde agua, la sangre se concentra, el corazón trabaja más y aumenta el riesgo de coágulos. Un geriatra recomienda al menos 2000 ml diarios para las personas mayores, especialmente si tienen tendencia a hemorragias viscosas. Un centro especializado en venas destaca que una hidratación adecuada mantiene la sangre con una consistencia óptima y previene síntomas como hinchazón y pesadez en las piernas.
Jugo de remolacha: el más estudiado
La remolacha es rica en nitratos inorgánicos que el cuerpo convierte en óxido nítrico, una molécula que relaja los vasos sanguíneos. Un ensayo clínico aleatorizado en mujeres posmenopáusicas encontró que una dosis única de jugo de remolacha con 600 mg de nitrato mejoró significativamente la función macrovascular en el grupo de mujeres en la posmenopausia tardía. Otra investigación en adultos mayores con sobrepeso mostró que la suplementación con remolacha redujo la presión arterial sistólica diaria. Un dato clave: el efecto parece desaparecer a las 24 horas de suspender el consumo, lo que sugiere que debe tratarse de una bebida habitual, no ocasional.
Cacao: flavanoles que revierten la rigidez arterial
Un ensayo controlado en hombres sanos (de 50 a 80 años) reveló que el consumo de una bebida con 450 mg de flavanoles de cacao dos veces al día durante 14 días mejoró la función endotelial (EFMD) del 4,9 % al 6,3 %, redujo la rigidez arterial y disminuyó la presión arterial sistólica en 7 mmHg. Sin embargo, esto corresponde a cacao con alto contenido de flavanoles, no a chocolate comercial con azúcar.
Agua de sandía: rica en citrulina
Un protocolo de estudio propone que dos porciones diarias de 355 ml (12 onzas) de jugo de sandía 100 % natural aportan aproximadamente 1 gramo de L-citrulina y 32 mg de licopeno, compuestos asociados con mejoras en la función vascular en mujeres mayores.
Hibisco: para la presión arterial
Se ha demostrado en estudios que el té de hibisco reduce la presión arterial sistólica y diastólica, y la literatura científica cita propiedades antidiabéticas y contra el Alzheimer.
Bebidas que se deben evitar
Refrescos azucarados y bebidas energéticas: favorecen la inflamación y empeoran la insuficiencia venosa.
Exceso de cafeína: puede aumentar la presión arterial de forma aguda.
Alcohol: deshidrata y aumenta la viscosidad sanguínea.
Cómo integrarlas en la rutina diaria
Bebida Dosis estudiada Frecuencia sugerida
Agua 2000 ml/día Distribuir a lo largo del día, incluyendo un vaso al despertar
Jugo de remolacha 140-150 ml (400-600 mg de nitrato) 2-3 veces por semana o diariamente
Cacao (alto en flavanoles) 450 mg de flavanoles Consultar presentación disponible
Agua de sandía 2 × 355 ml (aprox. 12 oz) Diariamente, según el protocolo del estudio
Advertencia importante
Ninguna de estas bebidas reemplaza el tratamiento médico. Si padece hipertensión, diabetes, insuficiencia venosa o antecedentes de trombosis, el jugo de remolacha puede potenciar el efecto de los medicamentos para la presión arterial. Las personas con presión arterial baja o que toman antihipertensivos deben consultar a un médico antes de incorporarlo a su rutina.
Las medidas no farmacológicas que realmente mejoran el pronóstico circulatorio en las personas mayores siguen siendo: caminar a diario, usar medias de compresión si está médicamente indicado, elevar las piernas en reposo y no fumar.
En resumen: el agua es fundamental, el jugo de remolacha cuenta con la evidencia más sólida y el cacao rico en flavonoles resulta prometedor. Todo lo demás es secundario a mantenerse activo y seguir las indicaciones de su médico.