PON ESTO EN TU CAFE
No existe evidencia científica que respalde la afirmación de que tres tipos específicos de té recuperen la masa muscular y permitan a las personas mayores de 60 años caminar con vigor. El titular es un eslogan publicitario sin fundamento. Sin embargo, la investigación sí apunta a un hallazgo relevante: el té verde, consumido habitualmente y combinado con ejercicio, se asocia con una mayor fuerza muscular y un menor riesgo de sarcopenia (pérdida de masa y fuerza muscular relacionada con la edad).
¿Qué dice la evidencia sobre el té y los músculos?
Té verde habitual y menor riesgo de sarcopenia
Un estudio transversal japonés con 364 adultos mayores de 65 años halló que consumir al menos una taza de té verde al día se asociaba con un riesgo de sarcopenia un 68,8 % menor en comparación con quienes consumían menos de una taza por semana (OR = 0,312; IC del 95 %: 0,129–0,752).
En una población china de 2553 adultos mayores, los consumidores de té verde mostraron un mayor índice de masa muscular esquelética apendicular y una mayor velocidad de marcha que los no consumidores. Esta asociación protectora fue significativa incluso en quienes bebían té más suave y en cantidades menores (<125 g/mes).
Té + ejercicio: mejora de la fuerza y la velocidad al caminar
Los datos más concluyentes provienen de un ensayo clínico con 128 mujeres mayores de 75 años con sarcopenia. El grupo que combinó ejercicio con catequinas del té mostró mejoras significativas en comparación con el grupo que solo recibió educación para la salud en:
Velocidad al caminar habitualmente (+11,36 %, p = 0,010)
Masa muscular del muslo (+2,21 %, p = 0,016)
Odds ratio de 3,61 para la combinación de mejora de la masa muscular y la velocidad al caminar
El té por sí solo (sin ejercicio) mostró cambios mínimos o nulos en estos parámetros, lo que refuerza la idea de que el ejercicio es el estímulo indispensable.
Té oolong: asociación con una menor prevalencia de sarcopenia
Un estudio taiwanés con 501 participantes (edad media: 76,1 años) halló que el consumo habitual de té oolong se asociaba inversamente con la sarcopenia (OR = 0,15; IC del 95%: 0,07–0,90). El efecto fue significativo en quienes bebían más de 100 cc/día y llevaban más de 5 años con este hábito.
¿Qué significa esto en la práctica?
No existen los "tres tés milagrosos". La evidencia apunta al té verde (y posiblemente al oolong) como una bebida que, integrada en un estilo de vida activo, puede contribuir a preservar la función muscular. Entre los mecanismos propuestos se incluyen la reducción de la inflamación crónica y la mejora de la función mitocondrial mediada por catequinas.
Para una persona mayor de 60 años que desea mejorar su fuerza al caminar, la estrategia con respaldo científico es la siguiente:
Ejercicio de fuerza regular (dos veces por semana, intensidad moderada, supervisado en caso de fragilidad)
Consumo adecuado de proteínas (1,0-1,2 g/kg de peso corporal al día)
Ingesta habitual de té verde (de 1 a 3 tazas al día, preferiblemente no muy concentrado)
Supervisión médica si se toman medicamentos que interactúan con la cafeína o si se padece alguna afección renal.
Si busca mejorar su fuerza y velocidad al caminar, el té es un complemento, no el tratamiento. La clave está en la combinación de ejercicio y una nutrición adecuada, no en una bebida milagrosa.