PORQUE SE TE DUERMEN LAS MANOS
Conclusión: El entumecimiento, la sensación de hormigueo y el entumecimiento en manos y pies se denominan parestesias. La causa más frecuente es inofensiva: mantener una postura que comprime un nervio. Sin embargo, si la sensación aparece con frecuencia, no desaparece o se acompaña de debilidad o dificultad para caminar, debe investigarse a fondo.
La situación más benigna: un nervio comprimido por la postura.
Todos lo hemos experimentado. Nos sentamos con las piernas cruzadas durante mucho tiempo, dormimos sobre un brazo y al levantarnos sentimos un cosquilleo punzante. La causa es la presión ejercida sobre un nervio o vaso sanguíneo que irriga la mano o el pie, como la que ejerce una manguera doblada. Cambiamos de posición, movemos la zona y en pocos minutos todo vuelve a la normalidad. Esto no debe preocuparnos.
Causas persistentes que requieren atención
Si el entumecimiento reaparece, persiste o se extiende y se acompaña de debilidad, las posibles causas superan el centenar. Las más frecuentes son varias:
1. Deficiencia de vitamina B12. Es una de las causas más fáciles de pasar por alto y, al mismo tiempo, tratable. La vitamina B12 mantiene la capa aislante de los nervios (mielina), y su deficiencia provoca fallos en la transmisión nerviosa. El cuadro clínico típico consiste en hormigueo y entumecimiento simétricos en manos y pies, inestabilidad al caminar e incluso problemas de memoria. Una lesión nerviosa grave y prolongada durante meses puede volverse permanente. Los vegetarianos, las personas mayores y quienes tienen problemas de absorción presentan un mayor riesgo.
2. Neuropatía diabética periférica. Es una de las complicaciones más comunes de la diabetes y la causa más fácilmente identificable de neuropatía periférica, responsable de aproximadamente un tercio de los casos. El patrón típico es un entumecimiento simétrico que se manifiesta como "en guante y calcetín", que suele comenzar en los dedos de los pies y progresa hacia arriba, siendo más frecuente y molesto por la noche.
3. Problemas cervicales o lumbares. Una hernia discal o un osteofito que comprime una raíz nerviosa produce entumecimiento en la zona correspondiente. Un problema cervical puede causar hormigueo desde el brazo hasta la mano; uno lumbar, desde el muslo hasta el pie.
4. Síndrome del túnel carpiano. La compresión del nervio mediano en la muñeca provoca hormigueo y dolor en el pulgar, el índice y el dedo medio, que suele empeorar por la noche.
5. Otras causas. Entre ellas se incluyen el hipotiroidismo, la neuropatía alcohólica, ciertos medicamentos (quimioterápicos, ciertos antibióticos), enfermedades autoinmunes e infecciones (herpes zóster, VIH).
Cuándo acudir al médico
Señales para consultar cuanto antes:
El entumecimiento no desaparece o se vuelve cada vez más frecuente.
Afecta a la marcha, al agarrar objetos o a otras actividades cotidianas.
Se acompaña de debilidad o atrofia muscular.
El entumecimiento comienza en los pies y se extiende hacia arriba.
Hay problemas para controlar la micción o la defecación (requiere atención urgente).
Situaciones que no deben alarmarle: un entumecimiento ocasional debido a una postura que desaparece en minutos. No requiere tratamiento.
¿Qué hará el médico?
Generalmente realizará una exploración neurológica (sensibilidad, vibración, reflejos) y, según el caso, solicitará:
Análisis de sangre: especialmente vitamina B12, ácido fólico, glucemia y función tiroidea.
Electromiografía y estudio de conducción nerviosa: para evaluar el grado y el tipo de lesión.
Pruebas de imagen: si se sospecha un problema cervical o lumbar.
Punto clave: la lesión nerviosa por deficiencia de vitamina B12 se recupera mejor cuanto antes se trate. Si se retrasa meses o años, parte del daño puede ser irreversible. Por eso, si el entumecimiento persiste, no lo deje pasar: hágase revisar.