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La aullama es el nombre regional de la calabaza, fruto de la familia de las cucurbitáceas. Según un glosario botánico, la aullama corresponde a la especie Cucurbita maxima. En la República Dominicana y otras islas del Caribe, tanto la pulpa como las semillas de calabaza se utilizan en la cocina tradicional, así como en sancochos y pasteles. Lo que realmente tiene valor funcional para la salud son sus semillas.
🧪 Lo que la ciencia respalda sobre las semillas de calabaza
Control del azúcar en sangre: Esta es el área con la evidencia más directa. Un ensayo clínico cruzado, aleatorizado y controlado con placebo encontró que agregar 65 gramos de semillas de calabaza a una comida rica en carbohidratos redujo el área bajo la curva de glucosa posprandial en aproximadamente un 35 % en adultos normoglucémicos. Esto sugiere que las semillas de calabaza pueden tener un efecto hipoglucemiante agudo.
Colesterol y lípidos: Un ensayo clínico de 28 días con 159 adultos con sobrepeso e hiperlipidemia evalúa si añadir 30 gramos de semillas o 15 gramos de aceite de semilla de calabaza a una dieta baja en colesterol mejora el perfil lipídico. Los resultados aún no se han publicado, pero el diseño del estudio es prometedor.
Evidencia en animales: Un estudio en ratones con síndrome metabólico inducido por fructosa reveló que las proteínas de la semilla de calabaza mejoraron la resistencia a la insulina y redujeron los marcadores de estrés oxidativo e inflamación. Otro estudio en ratas diabéticas halló que el polvo de semilla de calabaza redujo significativamente la glucosa, el colesterol total, los triglicéridos y el LDL.
⚠️ Limitaciones importantes
La evidencia es preliminar. El estudio de 65 gramos fue un ensayo agudo de una sola comida. Desconocemos si el efecto se mantiene a largo plazo. El estudio sobre el colesterol aún está en curso.
No se trata de la calabaza como verdura. Consumir aullama guisada o en sancocho es saludable, pero no contiene la misma concentración de compuestos que las semillas. La pulpa tiene menos proteínas y grasas beneficiosas.
El formulario cubano de fitofármacos incluye cápsulas de semillas de calabaza de 500 mg con actividad antidiabética y antiprostática, pero la dosis recomendada es de 1 cápsula en ayunas durante 10 días, seguida de 10 días de descanso y repetir. Esto sugiere que, incluso en un contexto clínico, la semilla se utiliza como tratamiento complementario, no como sustituto de la medicación.
🥣 Recetas prácticas con semillas de aullama
1. Semillas tostadas (bocadillo diario)
La forma más sencilla. Extrae las semillas de una calabaza, enjuágalas bien para eliminar cualquier resto de pulpa y sécalas con un paño. Licúalas con una cucharada de aceite de oliva y una pizca de sal. Extiéndelas en una bandeja en una sola capa y hornéalas a 120 °C (250 °F) durante aproximadamente una hora, removiendo cada 20 minutos, hasta que estén doradas.
Cantidad: Una porción razonable es de 30 a 65 gramos (aproximadamente de 2 a 4 cucharadas) al día. Ten en cuenta que son calóricas: 30 gramos aportan entre 150 y 180 calorías.
2. Semillas molidas en batidos o comidas
Puedes moler las semillas tostadas en un procesador de alimentos y añadir una cucharada a batidos, yogur, avena o ensaladas. Esto facilita su consumo si no te gusta masticarlas.
3. Agua de semillas (tradicional)
Existe la tradición de dejar las semillas en remojo durante la noche y beber el agua al día siguiente. No hay evidencia clínica que respalde esta práctica, pero es una forma suave de consumir los compuestos hidrosolubles. Si lo haces, usa semillas crudas peladas y refrigera el agua.
📋 Indicaciones y precauciones
Comienza con una pequeña cantidad. Las semillas peladas son ricas en fibra. Si no estás acostumbrado, comer demasiadas puede causar gases, hinchazón o malestar estomacal. Compra semillas sin sal añadida. Algunas semillas comerciales contienen cantidades muy elevadas de sodio, superando la recomendación diaria en una sola porción.
No sustituyas los medicamentos. Si tienes diabetes, colesterol alto o problemas de próstata diagnosticados, las semillas de calabaza pueden ser un complemento, nunca un sustituto del tratamiento médico.
Embarazo y lactancia: El formulario cubano contraindica el consumo oral de semillas de calabaza durante el embarazo, la lactancia y en niños menores de 3 años.
En resumen: la calabaza es un alimento funcional con evidencia preliminar que respalda el control de la glucosa y los lípidos. Tostarlas e incorporarlas a tu dieta es una forma sencilla y sabrosa de aprovechar sus beneficios, pero no esperes que controlen el azúcar o el colesterol por sí solas.