Nunca duermas de este lado :
Cuando vi esa imagen con el mensaje "Como neurólogo, te suplico: dejad de dormir en esta posición. Forma coágulos de sangre", mi primera reacción fue de alarma. La imagen, con su tipografía en mayúsculas y su tono de urgencia, está diseñada precisamente para eso: para asustarnos y captar nuestra atención. La promesa es clara y directa: dormir en una posición incorrecta forma coágulos de sangre y deberíamos dormir sobre el lado izquierdo. Pero, ¿qué hay de verdad en esta afirmación? ¿Es realmente tan grave como parece?
La respuesta, como suele ocurrir en estos casos, es más matizada. La imagen exagera un riesgo real, pero lo simplifica hasta el punto de volverlo engañoso. Hablemos primero de la conexión entre la postura para dormir y la formación de coágulos. La relación directa no es tan simple: una postura concreta, por sí misma, no es la causa de la formación de trombos. La inmovilidad prolongada, como permanecer en una misma posición durante horas, sí es un factor de riesgo comprobado para el desarrollo de trombosis venosa profunda (TVP) . Cuanto menos nos movemos, más lento fluye la sangre en las piernas, y este estancamiento aumenta la posibilidad de que se formen coágulos . Esto es especialmente relevante en viajes largos, periodos de encamamiento o situaciones de inactividad forzada .
Sin embargo, la imagen generaliza al afirmar que "dormir en esta posición forma coágulos". La realidad es que el riesgo de un coágulo por una postura de sueño aislada es mínimo en una persona sana. Es el sedentarismo prolongado y la falta de movimiento, y no el lado hacia el que nos giramos, el verdadero problema. Dormir no suele ser un factor de riesgo por sí mismo, sino que el peligro se encuentra en los largos periodos de inactividad, como estar todo el día en la cama sin mover las piernas.
Entonces, ¿por qué el mensaje insiste en dormir del lado izquierdo? Aquí es donde la imagen acierta, pero por razones distintas a las que sugiere. La ciencia señala que dormir sobre el lado izquierdo ofrece múltiples beneficios para la salud. Uno de los más relevantes es el de favorecer la circulación sanguínea. Al dormir sobre este costado, reducimos la presión sobre la vena cava inferior, la gran vena que transporta la sangre desde las piernas y la parte inferior del cuerpo de vuelta al corazón . Esta posición, al liberar la vena cava, facilita que la sangre fluya con menos resistencia y mejora el retorno venoso . Esta mejora en la circulación podría, indirectamente, disminuir la probabilidad de que la sangre se estanque en las piernas durante el sueño, aliviando la pesadez o la hinchazón al despertar.
Otro de los beneficios clave que se han estudiado es el drenaje linfático y la eliminación de toxinas cerebrales. Una investigación publicada en The Journal of Neuroscience sugiere que dormir sobre el lado izquierdo podría facilitar el drenaje del sistema linfático del sistema nervioso central, ayudando a eliminar residuos potencialmente dañinos . Aunque no es una recomendación directa para prevenir la trombosis, sí contribuye a la salud general del sistema circulatorio y linfático. Además, dormir del lado izquierdo mejora la digestión y reduce el reflujo ácido, ya que el estómago y el páncreas se ubican en el lado izquierdo del cuerpo, y esta postura favorece el tránsito de los alimentos . También se recomienda especialmente para mujeres embarazadas, ya que mejora el flujo sanguíneo hacia la placenta .
A modo de conclusión, la imagen transmite un mensaje que mezcla verdades con exageraciones. La postura al dormir no es una causa directa de la formación de coágulos; la inactividad prolongada y la falta de movimiento son los principales factores de riesgo . Dormir sobre el lado izquierdo puede ser beneficioso por la mejora de la circulación, el drenaje linfático y la digestión, pero no va a prevenir un tromboembolismo por sí solo. Lo fundamental es mantener una vida activa, moverse con frecuencia (especialmente si se permanece sentado o tumbado mucho tiempo) y, si se tienen factores de riesgo, consultar con un médico. Recuerda: la posición es un detalle, el movimiento es una necesidad y la salud es un todo que incluye múltiples factores.