EL EXILIR NATURAK

La remolacha, el elixir natural. No es exagerado. Este tubérculo de un rojo intenso se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional para purificar la sangre, mejorar la resistencia física y cuidar el corazón. ¿Su secreto? Está repleto de nitratos naturales que el cuerpo convierte en óxido nítrico, una molécula que dilata los vasos sanguíneos y mejora el flujo de oxígeno a los músculos y órganos. Además, contiene betalaínas (potentes antioxidantes) y fibra que ayuda al hígado a eliminar toxinas.

Pero ojo: para aprovechar realmente sus beneficios, no basta con comer una rodaja de vez en cuando. La clave está en la preparación y la constancia. Aquí comparto dos maneras sencillas de preparar este elixir, además de las indicaciones que no te puedes perder.

Recetas con remolacha (el elixir que buscas)
Receta 1: Zumo de remolacha, zanahoria y jengibre (para la energía y la circulación)

Ingredientes: 1 remolacha mediana (cruda, pelada), 2 zanahorias, 1 rodaja de jengibre fresco (2 1/2 limón (exprimido), 1 taza de agua (opcional, si usa una licuadora en lugar de un extractor).

Preparación: Lave y pele las verduras. Córtelas en trozos. Si tiene un extractor de jugo, páselas todas. Si usa una licuadora, agregue el agua y licúe bien, luego cuele con un paño fino o un colador. Beba inmediatamente (los nitratos se oxidan rápidamente) en ayunas o una hora antes de hacer ejercicio. Una vez al día, máximo 5 días a la semana.

Receta 2: Kéfir de remolacha fermentado (elixir probiótico)

Ingredientes: 2 remolachas medianas, 1 litro de agua filtrada, 1 cucharada de sal marina (sin yodo), un frasco de vidrio grande.

Preparación: Lave las remolachas, córtelas en rodajas finas (con piel si son orgánicas). Colóquelas en el frasco, agregue la sal y cúbralas con agua. Tape sin cerrar herméticamente (use una gasa). Deje fermentar a temperatura ambiente durante 5 a 7 días. Aparecerán burbujas. Cuela el líquido y guárdalo en el refrigerador. Toma medio vaso al día, antes de la comida principal. Este elixir fermentado favorece la flora intestinal y potencia la desintoxicación del hígado.

Indicaciones de uso: Precaución con los riñones: La remolacha es rica en oxalatos. Si tiene antecedentes de cálculos renales, consulte a su médico antes de consumirla diariamente. En ese caso, no tome jugo de remolacha más de 3 veces por semana.

Color en la orina y las heces: No se preocupe. Es normal que la remolacha tiña la orina y las heces de un tono rojizo o rosado. No es sangre.

Personas con presión arterial baja: La remolacha puede bajar la presión arterial. Si ya toma medicamentos para la hipertensión o sufre de hipotensión crónica, comience con dosis pequeñas (medio vaso) y observe cómo se siente.

Mejor cruda que cocida: Para aprovechar los nitratos, la remolacha debe consumirse cruda o ligeramente fermentada. Cocida, pierde gran parte de su poder vasodilatador. Si la cocina, hágalo al vapor. Déjelo reposar un máximo de 15 minutos.

Contraindicaciones: Evite el jugo de remolacha si padece hemocromatosis (exceso de hierro), ya que aumenta su absorción. Tampoco se recomienda en casos agudos de gota, pues las purinas pueden elevar el ácido úrico en personas sensibles.

Dosis diaria segura: Un vaso pequeño (200 ml) de jugo o medio vaso de kéfir fermentado. No más, ya que el exceso de azúcares naturales puede causar hinchazón o gases.

En resumen, la remolacha es ese elixir natural que merece un lugar en su rutina... siempre y cuando la consuma con moderación, respetando su cuerpo y sus necesidades. ¿Se atreve a preparar el jugo a la mañana siguiente?

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