UNA CUCHARADA ANTES DE DORMIR
Las personas mayores están descubriendo esta receta natural que puede mejorar la circulación sanguínea en piernas y pies mientras duermen.
Suena casi mágico, pero no lo es. Se trata de aprovechar el poder de las plantas y los aceites esenciales aplicados externamente, combinados con pequeños hábitos antes de acostarse. Muchos adultos mayores sufren de pies fríos, calambres nocturnos, hormigueo o hinchazón en las piernas. La causa suele ser una circulación periférica más lenta, favorecida por el sedentarismo, la edad o ciertos medicamentos. Y dado que durante el sueño el cuerpo se relaja y se repara, es el momento ideal para ayudarlo con estímulos suaves pero efectivos.
La receta estrella que circula entre herbolarios y grupos de jubilados combina tres ingredientes muy accesibles: jengibre, romero y sales de Epsom (sulfato de magnesio). El jengibre activa la microcirculación gracias a sus gingeroles; el romero es vasodilatador y alivia la sensación de piernas cansadas; y las sales de Epsom aportan magnesio, relajan los músculos y reducen la retención de líquidos.
Receta para un baño de pies nocturno (para antes de acostarse)
Ingredientes:
2 litros de agua caliente (no hirviendo, lo suficientemente caliente como para sumergir los pies sin quemarse)
1/2 taza de sales de Epsom (disponibles en farmacias o supermercados)
1 trozo de jengibre fresco de unos 5 cm, rallado (o 2 cucharadas de jengibre en polvo)
Un puñado generoso de hojas de romero secas (o 10 gotas de aceite esencial de romero)
Opcional: 3 gotas de aceite esencial de lavanda para potenciar la relajación
Preparación y uso:
Hierve el agua y viértela en un colador grande.
Añade las sales de Epsom, el jengibre rallado y el romero. Si usas aceite esencial de romero, añádelo al final, cuando el agua esté tibia.
Remueve bien para disolver las sales.
Espera a que la temperatura sea tolerable (unos 38-40 °C, como la del agua de baño).
Sumerge los pies y las piernas hasta los tobillos o un poco más arriba (puedes usar una esponja). Dejar actuar durante 15-20 minutos. Aprovecha para leer o escuchar música relajante.
Secar bien los pies sin frotar, con suaves toques. Aplicar una crema hidratante o un suave masaje con aceite de sésamo o almendras, desde los dedos hacia el corazón.
Acostarse inmediatamente con los pies ligeramente elevados (usar una almohada debajo del colchón o de los muslos).
Otra receta: masaje nocturno con aceite de romero y jengibre.
Si no es posible usar agua caliente (debido a problemas de movilidad o riesgo de quemaduras), preparar este aceite casero:
4 cucharadas de aceite de oliva o de coco
1 cucharadita de jengibre rallado
1 cucharadita de romero seco triturado
Calentar el aceite con las hierbas durante 10 minutos, colar y guardar en un frasco. Cada noche, antes de acostarse, masajear las piernas y los pies desde los tobillos hacia arriba con movimientos suaves pero firmes durante 5 minutos. Luego, cubrirlos con calcetines de algodón.
Indicaciones para su uso en personas mayores
Frecuencia: El baño de pies se puede realizar 3 veces por semana. Masaje nocturno, todas las noches, alternando el uso del aceite con días de descanso.
Precauciones esenciales:
Compruebe siempre la temperatura del agua con un termómetro o con la mano de un cuidador. Las personas mayores, especialmente si padecen diabetes, pueden perder sensibilidad en los pies y sufrir quemaduras sin sentirlas.
No lo use si tiene heridas abiertas, úlceras varicosas, infecciones cutáneas u hongos activos.
Consulte a su médico si está tomando anticoagulantes (el jengibre y el romero en grandes cantidades tópicas pueden tener un leve efecto anticoagulante).
Suspenda su uso si aparece enrojecimiento, picazón o dolor.
Recomendaciones adicionales: Beber suficiente agua durante el día, evitar el tabaco y mover las piernas en círculos antes de acostarse mejora considerablemente el resultado.
Si no es suficiente: Si la hinchazón se limita a una sola pierna, hay dolor intenso, la piel se pone azul o aparecen llagas, acuda al médico inmediatamente (podría tratarse de una trombosis).
Esta receta natural no sustituye los tratamientos médicos, pero como complemento, si se usa correctamente, puede devolver el bienestar a muchas noches. Las personas mayores que la prueban suelen notar menos calambres y una agradable sensación de calor al despertar.