EL MEDICO MAS ANCIANO DE JAPON

Una historia fascinante circula por internet: el Dr. Shigeaki Hinohara (reconocido médico japonés que vivió hasta los 105 años) supuestamente recomendaba comer algo muy sencillo antes de acostarse para mantener una apariencia envidiable incluso en la vejez. Aunque no existen registros oficiales de esta afirmación, los nutrientes involucrados cuentan con respaldo científico. ¿De qué se trata? De un pequeño bocado que combina zanahoria rallada con yema de huevo, aderezado con un poco de aceite de oliva. La razón: la zanahoria aporta betacaroteno (que el cuerpo convierte en vitamina A, esencial para la visión nocturna y la protección de la córnea), mientras que la yema de huevo es rica en luteína y zeaxantina, antioxidantes que filtran la luz azul dañina y previenen la degeneración macular. El aceite de oliva ayuda a absorber todas estas vitaminas liposolubles. Tomarlo antes de dormir permite que, durante el descanso, los ojos se beneficien de la reparación celular nocturna.

Receta 1: El tentempié japonés para antes de dormir
Ingredientes: 1 zanahoria pequeña (cruda), 1 yema de huevo (preferiblemente escalfada o pasteurizada para mayor seguridad), 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra, una pizca de pimienta negra (ayuda a absorber mejor el betacaroteno).

Preparación: Lava y pela las zanahorias. Rállalas finamente. Separa la yema del huevo (si te preocupa la salmonela, usa huevo pasteurizado o cuece ligeramente la yema al baño maría sin que se cuaje). Mezcla la zanahoria rallada con la yema, añade el aceite y la pimienta. Consúmelo una hora antes de acostarte, poco a poco, como un pequeño tentempié.

Receta 2: Zanahoria, huevo y naranja (más fácil de digerir)
Ingredientes: ½ zanahoria cocida, 1 yema de huevo pasteurizada, zumo de 1 naranja exprimida, 1 cucharadita de aceite de linaza (rico en omega-3 para la retina).

Preparación: Licúa todos los ingredientes hasta obtener una crema suave. Tomar un par de cucharadas antes de acostarse. No más de 50 ml, para evitar la sensación de pesadez estomacal.

Indicaciones para un uso correcto y seguro:
Contagio de salmonela: La yema cruda presenta un pequeño riesgo bacteriano. Las personas mayores, embarazadas o con defensas bajas deben usar huevo pasteurizado o cocinar la yema hasta que espese sin llegar a endurecerse (a 65 °C durante 2 minutos).

No sustituye ni trata las gafas: Consumir este producto no corrige la miopía, las cataratas avanzadas ni el glaucoma. Ayuda a nutrir la retina y a prevenir el deterioro relacionado con la edad, pero si ya tiene un problema ocular diagnosticado, siga las indicaciones de su oftalmólogo.

Frecuencia: Basta con tomarlo 3 noches a la semana. No es necesario tomarlo a diario. El exceso de vitamina A (aunque es raro) puede ser tóxico para el hígado si se consume en forma de suplementos, pero con los alimentos es difícil intoxicarse.

Paciencia: Notará una mejoría en la adaptación a la oscuridad y la fatiga visual después de varias semanas, no de dos días.

Consulta si tomas medicamentos: Si usas anticoagulantes (warfarina, Syntrom), la vitamina K de la yema de huevo podría interferir. Habla con tu médico.

El médico japonés nos dejó una lección: la naturaleza, bien combinada y con constancia, es un tesoro para nuestros ojos. Pruébalo y dale a tus ojos un respiro nocturno.

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