AGREGUEN ESTE MINERAL
No bebas solo agua, añade este mineral para una circulación perfecta. El titular suena a descubrimiento milagroso, pero la realidad es más modesta. El mineral al que se refiere probablemente sea el magnesio (o a veces cloruro de magnesio). Puede aliviar las piernas y contribuir a bajar la presión arterial. Sin embargo, afirmar que mejora la circulación es engañoso: ningún mineral corrige por sí solo la insuficiencia venosa grave, la arteriosclerosis avanzada o la diabetes mal controlada.
Dicho esto, añadir magnesio al agua que bebes a diario puede ser un buen suplemento para las personas mayores con deficiencia (muy común) o que sufren de piernas cansadas, hormigueo o calambres nocturnos. Pero ojo: no todos los adultos mayores deberían tomarlo, y la dosis es fundamental.
A continuación, encontrarás recetas seguras para añadir magnesio al agua, con indicaciones claras.
Receta 1: Agua con cloruro de magnesio (forma más accesible)
Ingredientes: 1 cucharada (10 g) de cloruro de magnesio en cristales (apto para consumo alimentario), 1 litro de agua filtrada.
Preparación: Hierve el agua, retira del fuego, añade los cristales y remueve hasta que se disuelvan por completo. Deja enfriar y guarda en el refrigerador (dura 7 días). días).
Modo de empleo: Tomar 50 ml (un vaso pequeño, como de yogur) por la mañana, mezclado con agua o zumo para suavizar el sabor salado. No exceder nunca la dosis diaria recomendada.
Indicación: El cloruro de magnesio tiene efecto laxante. Si se produce diarrea, reducir la dosis a 25 ml o suspender su uso. Contraindicado en personas con insuficiencia renal grave, bloqueo cardíaco o que toman ciertos antibióticos (tetraciclinas) o bisfosfonatos.
Receta 2: Agua de magnesio casera con sales de Epsom (sulfato de magnesio)
Ingredientes: 1 cucharadita de sales de Epsom (sulfato de magnesio de uso alimentario), 1 litro de agua.
Preparación: Disolver las sales en agua a temperatura ambiente.
Modo de empleo: Tomar medio vaso (100 ml) por la noche si se presentan cólicos frecuentes. Máximo 4 veces por semana.
Indicación: El sulfato de magnesio es más amargo y tiene mayor efecto laxante. No consumir durante más de 5 días consecutivos. Evitar su uso en personas con obstrucción intestinal o dolor abdominal de origen desconocido. Causa.
Receta 3: Infusión de hojas de higuera o ortiga (magnesio natural)
Ingredientes: Un puñado de hojas secas de ortiga o higuera (ricas en magnesio natural), 1 taza de agua.
Preparación: Hervir el agua, añadir las hojas, tapar y dejar reposar durante 10 minutos. Cuela.
Modo de empleo: Tomar 1 taza al día, alternando con las otras recetas.
Indicación: La infusión es más suave y segura para un consumo prolongado. No consumir ortiga si se toman anticoagulantes (aumenta el riesgo de hemorragia) o si se tiene hipotensión.
Indicaciones clave para un uso adecuado:
Ni agua sola ni agua con minerales milagrosos. La hidratación es fundamental, pero una buena circulación se logra con actividad física (caminar a diario), elevar las piernas, usar medias de compresión si es necesario, controlar la glucosa y la presión arterial, y dejar de fumar.
Nunca consuma magnesio sin consultar a un médico si padece enfermedad renal, está en diálisis, toma diuréticos ahorradores de potasio o medicamentos para el corazón como la digoxina. El exceso de magnesio puede ser perjudicial. Tóxico (debilidad, dificultad respiratoria, paro cardíaco).
La dosis diaria segura para un adulto mayor es de 300 a 400 mg de magnesio elemental. Un litro de agua con un 10 % de cloruro de magnesio aporta aproximadamente 100 mg de magnesio elemental por cada 100 ml. Por eso, la receta médica indica solo 50 ml al día.
No es necesario añadir minerales si la dieta es adecuada. Las frutas secas, las legumbres, las verduras de hoja verde, los plátanos y el pescado aportan magnesio de forma segura.
En resumen: añadir magnesio al agua puede ayudar a aliviar los calambres y mejorar la circulación leve, pero no es una solución milagrosa. Úselo con moderación, no se automedique y combínelo con lo que realmente funciona: ejercicio y revisiones médicas.