EL PODEROSO ACEITE

«El aceite que elimina el ácido úrico de la sangre». Si fuera cierto, bastaría con tomar una cucharada y olvidarse de la gota. La realidad es más modesta: ningún aceite por sí solo «elimina» el ácido úrico. Lo que hace el cuerpo es filtrar las purinas (sustancias que se convierten en ácido úrico) a través de los riñones. Sin embargo, ciertos aceites, especialmente el aceite de oliva virgen extra, poseen potentes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación causada por los cristales de urato, alivian el dolor articular y, en el contexto de una dieta baja en purinas, contribuyen a un mejor control del ácido úrico. Otros aceites, como el de pescado (rico en omega 3) o el de linaza, también son útiles. Pero ojo: ningún aceite sustituye a los medicamentos (como el alopurinol) ni a medidas básicas como beber agua y evitar las vísceras, los mariscos y las bebidas alcohólicas.

A continuación, encontrará recetas prácticas e indicaciones para su correcto uso.

Receta 1: Aceite de caimán antiinflamatorio diario (para ensaladas o verduras)
Ingredientes: 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada de vinagre de manzana (diluido), 1 cucharadita de cúrcuma en polvo, una pizca de pimienta negra, jugo de medio limón.

Preparación: Mezclar todos los ingredientes en un frasco pequeño. Remover antes de usar.

Modo de uso: Adereza tus ensaladas o verduras cocidas en las comidas y cenas. Úsalo en un diario.

Indicación: No calentar el aceite con la cúrcuma (pierde sus propiedades). Si tomas anticoagulantes, consulta previamente sobre el uso de cúrcuma.

Receta 2: Aceite de oliva con jengibre para masajes (dolor articular por gota)
Ingredientes: 3 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharadita de jengibre fresco rallado, 3 gotas de aceite esencial de romero (opcional).

Preparación: Calentar el aceite a fuego lento (sin que hierva), añadir el jengibre, dejar reposar durante 1 hora y cocinar. Modo de empleo: Masajear suavemente la articulación afectada (dedo gordo del pie, tobillo, rodilla) dos veces al día durante brotes leves.

Indicación: No usar sobre piel irritada o con heridas. Si el dolor es intenso o hay fiebre, consulte a un médico. Este producto es un complemento, no un tratamiento.

Receta 3: Batido de linaza y cereza (para reducir el ácido úrico)
Ingredientes: 1 cucharada de aceite de linaza (prensado en frío, refrigerado), ½ taza de cerezas congeladas (ricas en antocianinas), 1 taza de agua.

Preparación: Licuar todos los ingredientes. Beber inmediatamente.

Modo de empleo: Tomar en ayunas, 3 veces por semana.

Indicación: El aceite de linaza es muy sensible al calor y a la luz. No usar si se padece diarrea crónica. Las cerezas ayudan a reducir el ácido úrico, pero el aceite potencia su efecto antiinflamatorio.

Indicaciones clave para un uso adecuado
Ningún aceite elimina el ácido úrico por sí solo. El único órgano que lo elimina es el riñón (a través de la orina). Para ello, beba de 1,5 a 2 litros de agua al día (salvo contraindicación médica).

Los aceites no son medicamentos. Si su ácido úrico supera los 7 mg/dl (en mujeres) o 7,5 mg/dl (en hombres), o si ha sufrido ataques de gota, necesita tratamiento médico. El aceite de oliva es un excelente complemento, pero no un sustituto.

Precauciones: Las personas con cálculos biliares deben evitar el consumo excesivo de aceites (pueden provocar cólicos). También quienes toman medicamentos para adelgazar o padecen malabsorción intestinal.

La solución real: una dieta baja en purinas (poca carne roja, mariscos, vísceras y alcohol), perder peso si tiene sobrepeso y controlar la presión arterial y la diabetes.

En resumen: el aceite de oliva es un excelente antiinflamatorio natural que alivia el dolor de la gota, pero no elimina el ácido úrico de la sangre. Utilice estas recetas como complemento, no como cura. Y no descuide las visitas al reumatólogo.

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