LA VITAMINA QUE NECESITAS

Muchos adultos mayores se preocupan por el aspecto de sus piernas, notando venas poco estéticas o esa molesta sensación de pesadez. Si bien ningún nutriente puede hacer desaparecer milagrosamente las varices (los especialistas denominan insuficiencia venosa crónica al trastorno que las causa), la ciencia ha identificado ciertas vitaminas y flavonoides que, complementando su tratamiento habitual, ayudan a fortalecer las paredes de los vasos sanguíneos y a mejorar la circulación general. En otras palabras: no eliminarán las varices por completo, pero evitarán que empeoren.

La combinación ideal para sus venas
1. Vitaminas C y E: sus antioxidantes protectores.

La vitamina C es clave para la reparación y producción de colágeno, una proteína que forma la estructura de las venas. La vitamina E, por su parte, es un potente antiinflamatorio que protege contra el daño celular. Juntas, combaten la fragilidad capilar.

2. Vitamina B3 (niacina): el vasodilatador natural.
Esta vitamina ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y mejora la circulación, reduciendo la presión en las piernas y previniendo esa desagradable sensación de piernas cansadas.

3. Vitamina K (tema aparte).

Muchos desaconsejan su uso para las venas, pero lo cierto es que, si bien la vitamina K es esencial para la salud, su mayor beneficio en este ámbito reside en que las cremas tópicas con vitamina K y hesperidina pueden ayudar a disimular manchas oscuras y pequeñas hiperpigmentaciones alrededor de los vasos sanguíneos rotos, mejorando la apariencia de la piel.

4. Flavonoides: los bioactivos que necesitas.

Son compuestos antioxidantes naturales y potentes que se encuentran en las frutas rojas (arándanos, fresas), el brócoli o el té verde. Han demostrado ser un gran apoyo para la microcirculación.

Indicaciones para un uso adecuado
No automedique con suplementos: es preferible obtener estos nutrientes de los alimentos mencionados. Las dosis altas de vitamina E o K pueden interferir con los anticoagulantes. Consulte siempre a su médico, especialmente si ya toma medicamentos para la hipertensión o problemas cardíacos.

Movimiento y medias de compresión: Ninguna vitamina será efectiva si permaneces sedentario durante horas. Camina. Y si tu médico te ha recetado medias de compresión, no dudes en usarlas.

Mantén un peso saludable: El sobrepeso y la obesidad empeoran notablemente la salud venosa.

Recetas prácticas
Jugo antioxidante "Venas suaves": Licúa 1 naranja pelada (vitamina C + hesperidina), 1 puñado de espinacas frescas (vitamina K), ½ taza de arándanos (flavonoides) y un chorrito de jugo de limón. Tómalo en ayunas, siempre y cuando no estés bajo tratamiento anticoagulante.

Crema natural de vitamina K: Si tu médico lo autoriza, aplica tópicamente una crema de vitamina K en las zonas afectadas. Puedes encontrar este tipo de crema en farmacias especializadas.

Infusión de cacao y frutos rojos: Prepara una taza de cacao puro (sin azúcar) con leche descremada y añade una cucharada de arándanos deshidratados. Los flavonoides del cacao son increíblemente beneficiosos.

Go up