VUELVE A CAMINAR COMO JOVEN
Los lagros son aliados. Aquí les presento tres infusiones que he visto funcionar.
Infusión 1: Jengibre + cúrcuma + pimienta negra (antiinflamatorio natural)
El jengibre activa la microcirculación muscular. La cúrcuma reduce el dolor articular. La pimienta negra multiplica su absorción.
Receta: Hierva 2 tazas de agua. Añada 3 rodajas de jengibre fresco (o 1 cucharadita de jengibre en polvo), 1 cucharadita de cúrcuma en polvo y una pizca de pimienta negra. Deje reposar durante 10 minutos, cuele y beba tibia.
Indicaciones: Tomar una vez al día, en ayunas o entre comidas. Si toma anticoagulantes, consulte a su médico (la cúrcuma potencia su efecto).
Infusión 2: Hibisco + canela + clavo (para la fatiga y la hipotensión)
El hibisco es rico en hierro y vitamina C, y combate la anemia leve debilitante. La canela regula el azúcar (evita bajones de energía). El clavo relaja las contracturas. Receta: Coloque 1 cucharada de flores de hibisco secas, 1 ramita de canela y 2 clavos de olor en un recipiente. Vierta agua hirviendo (250 ml), tape y espere 8 minutos. Cuele y endulce con un poco de miel si lo desea.
Indicaciones: Una taza al mediodía. Ideal si siente las piernas pesadas. No lo tome si tiene hipotensión crónica (el hibisco puede disminuirla aún más).
Té 3: Cola de caballo + romero + limón (para fortalecer el tránsito intestinal)
La cola de caballo aporta sílice, un mineral que mejora la elasticidad de tendones y ligamentos. El romero activa la circulación sanguínea en las piernas. El limón es alcalino y aporta vitamina C.
Receta: Hierva 250 ml de agua. Retire del fuego y añada 1 cucharadita de cola de caballo seca y 1 ramita de romero fresco. Tape durante 5 minutos, cuele, exprima ¼ de limón. Deje enfriar.
Indicaciones: Tómelo tres veces por semana (no a diario, ya que la cola de caballo es diurética). Si tiene problemas renales, evítelo o consulte con un médico antes de tomarlo.
Indicaciones generales para un uso adecuado:
Ninguno de estos tés reemplaza el ejercicio. Camine 15 minutos al día, incluso en interiores.
Escuche a su cuerpo. Si nota mareos, náuseas o sed excesiva, reduzca la frecuencia.
Hidrátese solo con agua. Los tés no son la única fuente de líquido.
Espere una hora después de comer para tomarlos, para que no interfieran con la absorción de nutrientes.
Ciclo recomendado: tome estos tés durante 20 días seguidos y luego descanse 10 días. De esta manera, evitará que su cuerpo se acostumbre.
Con 60, 70 o más días, sus músculos aún responden. Estos tés son un estímulo suave, pero la verdadera fuerza reside en la constancia y el cariño con que se cuida. Comience con uno, pruébelo durante una semana y notará cómo caminar vuelve a ser un placer, no un esfuerzo.