EL PODEROSO TE
El titular suena casi mágico: «Una hoja elimina dolores reumáticos, artritis, golpes y contusiones». ¿Exagerado? Un poco. Pero lo cierto es que existe una hoja común, barata y poderosa que nuestros abuelos usaban para todo: la col rizada. No es una cura milagrosa, pero sí un antiinflamatorio natural increíblemente eficaz. ¿Cómo funciona? La col rizada contiene compuestos sulfurosos (como el sulforafano) y apigenina, que reducen la inflamación articular, alivian el dolor de la artritis, calman los golpes y, aplicada correctamente, mejoran la circulación, ayudando a aliviar las varices y las piernas cansadas.
No necesitas medicamentos caros. Con una hoja fresca de col rizada, un poco de calor y consistencia, puedes reducir las molestias en rodillas, codos y piernas. Aquí tienes tres recetas sencillas.
Receta 1: Cataplasma caliente de col rizada para dolores reumáticos y artritis
Lava bien 2 hojas grandes de col rizada (preferiblemente las exteriores, las más verdes). Retire el nervio central grueso. Hierva agua y sumerja las hojas durante 1 minuto hasta que se ablanden. Sácalas, dejándolas en la tibia (para que no se quemen). Aplique compresas sobre la articulación dolorida (rodilla, codo, mano). Cubra con un paño de algodón y venda. Deje actuar durante 2 horas o toda la noche. Repita diariamente durante una semana.
Receta 2: Hoja de col rizada con aceite de oliva para golpes y moretones
Tome una hoja grande de col rizada fresca. Tritúrela con un rodillo o el mango de un cuchillo para extraer su jugo. Úntela con aceite de oliva virgen (para potenciar la penetración). Aplíquela sobre el golpe o la zona inflamada. Sujétela con una gasa. Cambie cada 4 horas. Reduce los puntos negros y el dolor rápidamente.
Receta 3: Compresa nocturna para varices y mala circulación
Lave y seque 3 hojas de col rizada. Páselas durante un par de segundos al fuego directo o sumérjalas en agua caliente (solo para que se ablanden). Colóquelas alrededor de la pierna, desde el tobillo hasta la rodilla, superponiéndolas. Envuelva con una venda elástica (sin apretar demasiado). Deje que actúen mientras duerme. Por la mañana notará las piernas más ligeras y las varices menos hinchadas.
Indicaciones de uso:
Si es posible, utilice col rizada orgánica. Enjuague bien con agua y bicarbonato de sodio para eliminar los residuos.
Nunca aplique sobre heridas abiertas o piel irritada. La col es segura, pero si produce escozor, retírela.
Sea constante. Los dolores reumáticos no desaparecen en un día. Aplique la cataplasma diariamente durante 10-15 días.
Si padece artritis, combine este tratamiento con reposo y calor seco. La col alivia, pero no sustituye la consulta médica en caso de inflamación severa.
Para las varices: ayuda a aliviar la pesadez, pero no elimina las varices ya formadas. Si tiene varices gruesas o dolor agudo, consulte a un especialista.
Contraindicaciones: ninguna grave, pero si eres alérgico a las crucíferas (brócoli, coliflor), evítala.
Esa hoja de col rizada que pasas por alto en el mercado es una farmacia natural. Pruébala. Tus rodillas, piernas y circulación te lo agradecerán con cada paso más ligero.