EL ASESINO DE BACTERIA
Contiene oxalatos insolubles (que eliminan los residuos adheridos al colon) y glutatión (un antioxidante que ayuda al hígado a eliminar toxinas). Además, sus compuestos favorecen el crecimiento de bacterias beneficiosas. Pero ojo: si se consume incorrectamente, sus oxalatos pueden ser problemáticos para los riñones sensibles. Por eso, las recetas y las indicaciones son clave.
Aquí tienes tres maneras sencillas de usarlo como aliado intestinal y hepático.
Receta 1: Batido verde desintoxicante matutino
Lava bien un buen puñado de espinacas frescas (unos 40 g). Licúa con 1 vaso de agua de coco o agua filtrada, el jugo de ½ limón y 1 trozo pequeño de jengibre (2 cm). Bebe en ayunas, lentamente. El limón potencia la clorofila y el jengibre activa la bilis.
Receta 2: Espinacas salteadas con ajo y cúrcuma (para el hígado)
Calienta una cucharada de aceite de oliva virgen. Sofríe 2 dientes de ajo picados y 1 cucharadita de cúrcuma en polvo. Añade 200 g de espinacas lavadas y sofríe durante 2-3 minutos (perderán volumen, pero conservarán su color verde). Añade unas gotas de limón al final. Se sirve como guarnición, ideal con arroz integral o solo.
Receta 3: Caldo depurativo nocturno
Hierve 1 litro de agua con 2 tazas de espinacas, 1 ramita de apio, 1 trozo de calabaza y 1 hoja de laurel. Cocina durante 15 minutos, cuela y bebe la sopa caliente antes de acostarte. Suave, pero muy eficaz para eliminar toxinas.
Indicaciones para su uso adecuado
No consumas espinacas crudas a diario si tienes problemas renales. Sus oxalatos pueden formar cálculos. Escalda o sofríe ligeramente para reducirlos.
Lávalas siempre con agua y un chorrito de vinagre o bicarbonato de sodio para eliminar los residuos.
Cantidad segura: de 30 a 50 g al día crudas (un puñado pequeño), o 100 g cocidas. No abuses.
Bebe suficiente agua al consumir espinacas para ayudar a los riñones a filtrar los oxalatos correctamente.
Si tomas anticoagulantes (warfarina, levotiroxina), consulta con tu médico: las espinacas son ricas en vitamina K y podrían interferir.
Las espinacas no son un suplemento para completar la comida del día, pero consumidas con regularidad y sentido común limpian el intestino, descansan el hígado y te dan energía de verdad. No necesitas batidos caros ni polvos verdes. La naturaleza ya te los ha dado.