AÑADAN ESTE MINERAL

El titular es llamativo: «Añade este mineral al agua para una circulación sanguínea perfecta». La palabra «perfecta» es una exageración, pero la idea tiene algo de cierto. En las personas mayores, la circulación suele empeorar debido al endurecimiento de las arterias, la deshidratación crónica y la falta de minerales como el magnesio. Beber agua sola está bien, pero el agua no transporta electrolitos. Añadir magnesio puede ayudar a relajar los vasos sanguíneos, reducir los calambres en las piernas y mejorar el flujo. No es milagroso, pero ayuda.

¿Qué mineral es? Cloruro de magnesio o citrato de magnesio (ambos se disuelven bien en agua). Pero ojo: no cualquier cantidad sirve, y no todo el mundo puede tomarlo.

Aquí tienes tres recetas sencillas para añadir magnesio al agua y mejorar la circulación:

Agua de magnesio básica (para el ayuno)

1 cucharadita de cloruro de magnesio en cristales (unos 5 g) disuelta en 1 litro de agua filtrada. Remueve bien y deja reposar 10 minutos. Bebe un vaso pequeño (200 ml) cada mañana, en ayunas, al menos 30 minutos antes del desayuno. El resto, conservar en el refrigerador.

Infusión circulatoria con magnesio y jengibre

Preparar una taza de jengibre fresco (en rodajas) y canela. Dejar reposar. Añadir media cucharadita de citrato de magnesio en polvo y el jugo de medio limón. Tomar una vez al día, por la tarde. El jengibre mejora la circulación; el magnesio actúa como relajante muscular.

Batido de frutos rojos y magnesio (rico en antioxidantes)

1/2 taza de arándanos o fresas + 1 plátano maduro + 200 ml de agua de coco (rica en potasio) + 1/2 cucharadita de magnesio en polvo. Mezclar bien. Tomar tres veces por semana después de una comida ligera. Ideal para quienes sufren de piernas cansadas u hormigueo.

Indicaciones de uso (fundamental en adultos mayores):

No exceder la dosis: Más de 300-400 mg de magnesio al día pueden causar diarrea, náuseas o hipotensión. Las recetas anteriores aportan aproximadamente 150-200 mg por dosis.

Contraindicaciones: Las personas con insuficiencia renal (diálisis o niveles elevados de creatinina), bloqueo cardíaco grave o que estén tomando ciertos medicamentos (diuréticos ahorradores de potasio, antibióticos orales) deben consultar primero a un médico. El exceso de magnesio puede ser tóxico si los riñones no funcionan correctamente.

Es recomendable empezar con una dosis baja: Comience con la mitad de la dosis durante la primera semana para observar la tolerancia intestinal.

La hidratación es fundamental: Añadir magnesio no sustituye la ingesta de 1,5 a 2 litros de agua al día. La hidratación básica es indispensable.

Síntomas de mejoría: Después de 2 a 3 semanas, muchas personas notan menos calambres nocturnos, menos frío en pies y manos, y una sensación de ligereza en las piernas.

En resumen, el agua con magnesio es un excelente suplemento, pero ningún mineral logra una circulación óptima a menos que se acompañe de ejercicio suave (caminar a diario), evitar el tabaco y controlar la presión arterial. Consumido junto con el magnesio, es un gran aliado para la tercera edad.

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