EL VIEJO REMEDIO
He visto esta afirmación en varios sitios: «Si quieres lubricar profundamente los ojos secos, disminuir la inflamación corneal leve y favorecer la reparación del tejido ocular: ACEITE DE CASHEÓN». Y aquí hay una verdad a medias que merece una explicación cuidadosa.
El aceite de ricino puro, prensado en frío y sin aditivos contiene ácido ricinoleico, un compuesto con extraordinarias propiedades antiinflamatorias e hidratantes. De hecho, muchos lubricantes de farmacia incluyen aceite de ricino en su fórmula. Pero ojo: no es lo mismo que el aceite de ricino para uso cosmético como colirio estéril. Verter el aceite directamente del frasco en el ojo puede ser peligroso debido a la contaminación bacteriana.
Dicho esto, si se usa correctamente y externamente o con productos diseñados para ello, puede ser un gran aliado para los ojos secos y cansados, especialmente en adultos mayores que pasan horas frente al televisor o sufren cambios hormonales que afectan la producción de lágrimas.
Aquí tienes tres recetas seguras, pensadas para diferentes necesidades:
1. Compresa nocturna de aceite de ricino (la más segura para todos)
Aplica una gota de aceite de ricino virgen en la yema de tus dedos. Frótala suavemente sobre los párpados cerrados, como si fuera una crema, evitando que entre en contacto con los ojos. Hazlo antes de acostarte. El aceite se absorbe a través de la fina piel del párpado y lubrica la superficie ocular de forma indirecta pero eficaz.
2. Gotas caseras de aceite de ricino con suero fisiológico (para personas valientes con buena higiene)
Compra un frasco de suero fisiológico estéril (sin abrir). Extrae 10 ml. Añade 2 gotas de aceite de ricino prensado en frío de grado farmacéutico. Agita enérgicamente. Aplica UNA gota en cada ojo, como máximo dos veces al día. Fecha de caducidad: 48 horas en el refrigerador. Si notas picazón o enrojecimiento, desecha el frasco y no lo vuelvas a usar.
3. Infusión de manzanilla con aceite de ricino para la limpieza de párpados
Prepare una infusión de manzanilla (una bolsita en media taza de agua hervida y fría). Añada 3 gotas de aceite de ricino. Humedezca una gasa estéril y limpie suavemente el borde de los párpados, desde el lagrimal hacia afuera. Ideal para personas con blefaritis o ampollas en los párpados.
Indicaciones de uso
Nunca aplique aceite de ricino de herboristería directamente dentro del ojo. Puede contener bacterias.
Si usa lentes de contacto, retírelos antes de la aplicación y espere 15 minutos antes de volver a ponérselos.
El aceite de ricino no es un tratamiento para infecciones activas (conjuntivitis, urticaria con pus) ni para el glaucoma o las cataratas.
Si su ojo se enrojece, le duele o empeora después de su uso, consulte a un oftalmólogo de inmediato.
La primera vez, pruebe la compresa en un ojo y espere 24 horas para observar reacciones.
Guarda el aceite en un lugar fresco y oscuro. Si cambia de olor o apariencia, retíralo.
El aceite de ricino puede ser un excelente aliado contra la sequedad ocular leve, pero con las mismas precauciones que con cualquier medicamento. Los ojos son delicados. Lo natural no siempre es inofensivo. Úsalo sin miedo y tus ojos te lo agradecerán.