ESTA PLANTA LIMPIA TODO

Hay quien afirma que el apio limpia la sangre, la piel, los riñones, el hígado y el páncreas de un solo golpe. Seré directo: eso es una exageración. Ningún alimento, ni siquiera el maravilloso apio, actúa como una escoba mágica que limpia órganos enteros de una sola vez. Nuestro cuerpo ya tiene su propio sistema de limpieza: el hígado filtra las toxinas, los riñones purifican la sangre y el páncreas regula el azúcar. El apio no reemplaza a estos órganos, pero puede ayudarlos a funcionar mejor.

¿Qué contiene el apio? Es un diurético natural (gracias a su alto contenido de agua y potasio), posee antioxidantes como la apigenina y la luteolina, fibra que favorece la digestión y compuestos que reducen la inflamación. Consumirlo regularmente ayuda a eliminar líquidos, mejora la presión arterial, alivia la retención de líquidos y aporta vitaminas (K, C, ácido fólico). Pero no limpia el páncreas de un diabético ni disuelve los cálculos renales. Eso es una tontería.

Dicho esto, si quieres aprovechar sus beneficios reales, aquí tienes formas seguras de consumirlo.

Recetas para potenciar sus propiedades (sin milagros)
Jugo verde diurético y antioxidante

2 ramitas de apio fresco (con sus hojas)

1 pepino pequeño

1 manzana verde

Jugo de ½ limón
Enjuagar bien, pasar por un extractor o licuar con un poco de agua. Tomar en ayunas 3 veces por semana. Ayuda a eliminar líquidos y mejora la piel grasa.

Infusión relajante para riñones e hígado

3 ramitas de apio picadas (con hojas incluidas)

1 litro de agua
Hervir 10 minutos, dejar reposar 5, colar. Tomar tibio durante el día (máximo dos tazas). No es un lavado renal, pero favorece una diuresis suave.

Crema depurativa (completa)

4 ramitas de apio

1 calabacín

1 patata pequeña

1 cucharada de aceite de oliva
Ablandar, cubrir con agua, cocinar durante 20 minutos y rallar. Consumir como una cena ligera. Aporta fibra y antioxidantes sin sobrecargar el páncreas.

Indicaciones de uso
No es un medicamento. Si padece insuficiencia renal, diabetes, hepatitis o cálculos en la vejiga, el apio no sustituye su tratamiento. Consulte a su médico antes de realizar "jugos depurativos".

Precaución en caso de insuficiencia renal. El apio contiene potasio. En personas con insuficiencia renal grave, el exceso de potasio puede ser peligroso. No consuma jugos a diario sin supervisión médica.

Alergia al apio: existe y puede ser grave (incluso anafilaxia). Si tras su consumo nota picazón en la boca, labios hinchados o dificultad para respirar, acuda a urgencias.

El apio crudo debe lavarse bien, ya que acumula tierra y bacterias. También contiene furanocumarinas, que pueden fotosensibilizar la piel si se expone al sol después de beber grandes cantidades de jugo.

Efecto diurético: Si ya toma medicamentos para la presión arterial (diuréticos), el apio puede potenciar su efecto y causar deshidratación o disminución de la presión arterial. Consulte con su médico.

En resumen: el apio es un alimento fantástico, versátil y saludable. Pero nada «limpia el páncreas y los riñones de golpe». Disfrútelo plenamente, como parte de una dieta variada, y deje los milagros para el cuento.

Go up