BEBER AGUA NO SIEMPRE SUFICIENTE

Lo repiten una y otra vez: "bebe mucha agua". Y está bien. Pero con la edad, el cuerpo cambia. Los riñones filtran con menos eficacia, algunos minerales se pierden por los diuréticos y la sensación de sed disminuye. El resultado: incluso bebiendo dos litros de agua al día, se puede sufrir deshidratación a nivel celular. ¿La solución? No más agua, sino agua enriquecida con minerales esenciales.

Minerales como el magnesio, el potasio, el calcio y pequeñas cantidades de sodio son clave para la circulación sanguínea y la salud cardiovascular. El magnesio relaja las arterias, reduce la presión y previene los calambres. El potasio contrarresta el exceso de sodio y regula el ritmo cardíaco. El calcio participa en la contracción del músculo cardíaco. Sin ellos, el agua tarda en llegar al cuerpo y las células permanecen "sedientas" de nutrientes.

Por eso, para una persona mayor, añadir estos electrolitos naturales al agua puede marcar la diferencia entre sentirse débil y mareada o activa y llena de energía.

Recetas caseras de agua mineral
Agua de magnesio y limón (para aliviar calambres y mejorar el sueño)
Hierve 1 litro de agua. Apaga el fuego y añade 1 cucharada de semillas de sésamo tostadas (ricas en magnesio) y la cáscara de ½ limón. Deja reposar tapado durante 8 horas. Bebe a lo largo del día. Si deseas más magnesio, puedes disolver ½ cucharadita de cloruro de magnesio en polvo (apto para consumo).

Agua de potasio natural (para la presión arterial)
Pela y corta en rodajas 1 plátano verde. Ponlo en 1,5 litros de agua fría con un trozo de apio y unas hojas de espinaca. Deja reposar en la nevera durante 12 horas. Cuela bien. Bebe un vaso en ayunas y otro a media tarde. El plátano verde libera potasio gradualmente.

Recarga mineral completa (para el corazón)
En 1 litro de agua mineral o filtrada, disuelva: ¼ de cucharadita de sal del Himalaya (contiene 84 minerales), 1 cucharada de jugo de limón y 1 cucharada de miel pura. Mezcle bien. Conserve en el refrigerador. Tome pequeños sorbos durante el día, no más de 1 litro al día.

Indicaciones para un uso adecuado
Consulta médica obligatoria: si la persona mayor padece insuficiencia renal, cardiopatía grave o toma medicamentos como IECA, diuréticos ahorradores de potasio o digoxina, algunos minerales pueden ser peligrosos. El médico ajustará las dosis.

No exceda las cantidades: más no es mejor. Un exceso de magnesio provoca diarrea; un exceso de potasio puede causar arritmias. Siga las instrucciones hasta la nota al pie.

Distribuya a lo largo del día: nunca beba toda el agua mineralizada de una vez. Tome pequeños sorbos cada hora.

Observe las reacciones: si presenta náuseas, palpitaciones o debilidad muscular, suspenda su uso y consulte a un médico.

Alterna con agua pura: no todas las ingestas deben incluir minerales. Un día sí y otro no, o una ingesta de minerales por cada dos de agua sola.

Una buena hidratación en la vejez no se trata solo de beber. Se trata de beber con inteligencia. Con los minerales adecuados, el agua se convierte en medicina líquida para las venas y el corazón. Pero, como toda medicina, debe usarse con respeto y supervisión.

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