LE LLAMAN LA MORFINA NATURAL

Si tienes ortigas en casa o en el jardín, no te quedes sin ellas. Esta planta que provoca picazón y rascado al contacto es, de hecho, uno de los tesoros verdes más infravalorados. Durante siglos, la ortiga (Urtica dioica) se ha utilizado en la medicina tradicional y la cocina, y hoy en día está recuperando popularidad gracias a sus increíbles propiedades.

La ortiga es rica en hierro, calcio, magnesio, vitaminas A y C, y proteínas. Ayuda a combatir la anemia, reduce la inflamación en casos de artritis, alivia las alergias estacionales y fortalece el cabello. Además, es un excelente laxante para el hígado y los riñones. Parece mentira que una planta que "ataca" con sus pelos urticantes sea tan beneficiosa para nuestra salud.

Pero, ¿cómo aprovecharla sin sufrir el famoso picor? La clave está en manipularla con guantes de goma o cocinarla, ya que el calor desactiva el ácido fórmico y otras sustancias irritantes.

Recetas caseras con ortiga
1. Infusión depurativa (para empezar el día)

Ingredientes: Un puñado de hojas frescas de ortiga (unos 20 g) o una cucharada de hojas secas, 250 ml de agua hirviendo.

Preparación: Colocar las hojas en un bol, verter el agua hirviendo y tapar. Dejar reposar 10 minutos. Calentar y servir.

Beneficio: Ayuda a eliminar toxinas y reduce la retención de líquidos.

2. Sopa de ortiga (un clásico revitalizante)

Ingredientes: 200 g de puntas tiernas de ortiga (sin tallos gruesos), 1 cebolla, 1 patata, 1 diente de ajo, caldo de verduras o agua, aceite de oliva y sal.

Preparación: Lavar bien las ortigas con guantes. Sofreír la cebolla y el ajo en aceite. Añadir la patata cortada en dados y las ortigas. Sofreír durante un par de minutos, tapar con caldo y cocinar durante 20 minutos. Triturar y rectificar la sal.

Consejo: Sírvelo con un chorrito de crema de leche o un poco de picatostes.

3. Aceite antiprurito para el cuero cabelludo

Preparación: Llena medio frasco de vidrio con ortigas frescas picadas. Cúbrelas con aceite de oliva o de coco. Deja macerar al sol durante 15 días, removiendo a diario. Corta unas gotas y aplícalas en el cuero cabelludo antes de lavarlo para estimular el crecimiento del cabello.

Indicaciones para su correcto uso
Protección: Usa guantes y ropa de manga larga al recolectarla. Una vez cocida o seca, la planta pierde sus propiedades aromáticas.

Dónde recolectarla: Busca ortigas lejos de carreteras, campos fumigados o zonas con perros. La mejor época es la primavera, cuando las hojas están tiernas.

Contraindicaciones: No se recomienda durante el embarazo (puede estimular el útero), en personas con problemas renales graves (su efecto diurético puede sobrecargar los riñones) ni si se toman anticoagulantes (es rica en vitamina K).

Prueba inicial: Como con cualquier planta medicinal, comienza con pequeñas cantidades para descartar alergias individuales.

Ahora que conoces sus secretos, vuelve a mirar esa ortiga que crece en un rincón de tu jardín. No es una mala hierba: es una botica y una despensa disfrazada de paciencia verde.

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