Remolacha para Piernas Pesadas, Cansancio y Hormigueo:
Mi papá, don Javier, de 72 años, llegaba todas las noches con las piernas hinchadas como si hubiera corrido una maratón. El hormigueo en los pies no lo dejaba dormir y los calambres lo despertaban a la mitad de la noche. Su médico le dijo que era mala circulación y le recomendó moverse más. Un día, un amigo le habló del jugo de remolacha. Mi papá lo probó durante un mes. A las dos semanas, la hinchazón empezó a bajar. Al mes, el hormigueo desapareció y caminaba sin esa pesadez horrible. Hoy toma su jugo de remolacha cuatro veces por semana y dice que "sus piernas son nuevas". Aquí te comparto sus recetas y las indicaciones que lo mantienen sin molestias.
Receta 1: Jugo de Remolacha, Zanahoria y Manzana (el clásico)
Ingredientes: 1 remolacha mediana, 1 zanahoria, 1 manzana, jugo de ½ limón, 1 vaso de agua.
Preparación: Lava y pela la remolacha y la zanahoria. Corta todo en trozos. Licúa con el agua, añade el limón y bebe inmediatamente.
Indicaciones: Toma 1 vaso en ayunas, 4 veces por semana. No tomes más de un vaso al día.
Receta 2: Infusión de Remolacha y Jengibre (para las noches)
Ingredientes: 1 remolacha pequeña en rodajas, 2 cm de jengibre fresco, 2 tazas de agua.
Preparación: Hierve el agua con la remolacha y el jengibre por 10 minutos. Cuela y bebe tibia antes de dormir.
Indicaciones: Toma 3 veces por semana. El jengibre potencia el efecto circulatorio.
Receta 3: Ensalada de Remolacha Cocida con Ajo y Aceite de Oliva
Ingredientes: 2 remolachas cocidas, 1 diente de ajo picado, 1 cucharada de aceite de oliva, jugo de ½ limón.
Preparación: Corta la remolacha en cubos, mezcla con el ajo, el aceite y el limón.
Indicaciones: Come esta ensalada 2 veces por semana como acompañamiento.
Indicaciones de uso adecuado:
Si tienes presión baja, ten cuidado. La remolacha baja la presión. Si ya la tienes baja (menos de 100/60), consulta a tu médico antes de tomarla.
Si tienes cálculos renales, evita el exceso. La remolacha es rica en oxalatos. Una porción al día suele ser segura, pero si tienes tendencia a formar piedras, consulta a tu urólogo.
No tomes más de un vaso al día. El exceso de remolacha puede dar color rojo a la orina y las heces (es inofensivo, pero asusta). Una porción es suficiente.
Si tomas anticoagulantes, consulta a tu médico. La remolacha es rica en vitamina K, que puede interferir con medicamentos como warfarina.
Combínalo con movimiento. El jugo ayuda, pero si te quedas sentado todo el día, el efecto es mínimo. Mi papá combina el jugo con caminatas de 20 minutos diarios y elevar las piernas antes de dormir.
No le añadas azúcar. El jugo de remolacha ya es dulce por naturaleza. El azúcar añadida empeora la circulación en lugar de mejorarla.
Mi papá hoy toma su jugo de remolacha cuatro veces por semana. Sus piernas ya no pesan, el hormigueo desapareció y duerme del tirón. La remolacha no es mágica, pero con constancia, movimiento y supervisión médica, puede ser ese apoyo natural que tu circulación necesita para que tus piernas y pies se sientan más ligeros y vivos. Pruébala con cabeza.