AÑADAN ESTE MINERAL PARA UNA CIRCULACION PERFECTA

“Personas mayores: no beban solo agua, añadan este mineral para una circulación sanguínea perfecta”. La frase suena a promesa publicitaria, pero esconde una verdad respaldada por la fisiología. Ese mineral es el magnesio. ¿Por qué? Con la edad, la capacidad de absorber magnesio disminuye, y su deficiencia afecta directamente a la circulación: el magnesio relaja las paredes arteriales, previene los calambres en las piernas, mejora el flujo sanguíneo y reduce la presión arterial. Sin suficiente magnesio, beber solo agua no basta para mantener una buena microcirculación, especialmente en personas mayores que suelen estar deshidratadas o toman diuréticos.

Pero ojo: nada es perfecto. Añadir magnesio al agua ayuda, pero no revierte enfermedades graves como la insuficiencia venosa o la arteriosclerosis avanzada. Además, el exceso es peligroso, sobre todo si hay problemas renales.

Receta 1: Agua de magnesio casera (fácil y económica)
Ingredientes:

1 litro de agua filtrada o hervida (sin gas).

1 cucharada de sales de Epsom de grado alimenticio (sulfato de magnesio) (no las de uso tópico para baños). También puede usar cloruro de magnesio en escamas.

Preparación: Disuelva completamente la sal de magnesio en agua a temperatura ambiente. Consérvela en una botella de vidrio en el refrigerador.

Indicación: Tome un vaso pequeño (150 ml) de esta solución al día, dividido en dos tomas (por ejemplo, medio vaso en ayunas y medio por la tarde). Nunca beba el litro completo. Esta preparación proporciona entre 300 y 400 mg de magnesio elemental, cerca de la dosis diaria recomendada para adultos (320-420 mg). Úsela durante 3 semanas, luego descanse una semana y evalúe cómo se siente.

Receta 2: Agua tibia con magnesio y limón para mejorar la absorción
Ingredientes:

1 taza de agua tibia (200 ml).

1 pizca de cloruro de magnesio en polvo (equivalente a 200 mg de magnesio, o la punta de una cucharadita).

Jugo de medio limón fresco.

Opcional: unas gotas de stevia o una cucharadita de miel.

Preparación: Mezclar todo hasta que el polvo se disuelva por completo. Tomar inmediatamente.

Indicación: Una vez al día, preferiblemente en ayunas o entre comidas. El limón aporta vitamina C, que mejora la salud vascular, y el agua tibia facilita la digestión. Esta versión es más suave para el estómago.

Advertencias importantes para personas mayores (no saltar):
Riñones: Si padece insuficiencia renal crónica o está en diálisis, no tome magnesio sin supervisión médica. Puede acumularse hasta niveles tóxicos.

Medicamentos: El magnesio interfiere con ciertos antibióticos, diuréticos ahorradores de potasio y medicamentos para la osteoporosis. Consulte siempre con su médico.

Efectos secundarios: Las dosis altas pueden provocar diarrea, náuseas o hipotensión. Comience con la mitad de la dosis sugerida y auméntela gradualmente.

No es un sustituto: Una circulación sanguínea óptima requiere caminar a diario, elevar las piernas, mantener un peso saludable y seguir las indicaciones de su médico.

En resumen, añadir magnesio al agua es una estrategia excelente y sencilla para las personas mayores que desean mejorar la circulación, reducir los calambres y sentirse más ligeras. Sin embargo, hágalo con moderación, conociendo su estado de salud y sin creer en milagros. El agua enriquecida es una herramienta, no una varita mágica.

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