VUELVE A CAMINAR COMO JOVEN

Un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico, publicado en 2026, incluyó a 78 adultos mayores de 60 años de la comunidad que percibían un deterioro físico. El grupo de intervención consumió té verde rico en catequinas (613 mg de catequinas al día), mientras que todos los participantes asistieron a clases regulares de ejercicio en la comunidad durante 24 semanas.

Resultados:

La fuerza de extensión de rodilla mostró una diferencia significativa entre los grupos de intervención y control (p = 0,016), lo que indica que el grupo que consumió té verde y realizó ejercicio mejoró aún más su fuerza en las piernas.

Sin embargo, no se observaron diferencias significativas entre ambos grupos en la puntuación total de las pruebas físicas ni en la masa muscular.

Esto significa que consumir té verde por sí solo no es suficiente; el ejercicio es un componente indispensable. El diseño del estudio fue precisamente "ejercicio + té verde" frente a "ejercicio + placebo", por lo que demuestra un efecto coadyuvante del té verde, no un efecto independiente.

¿Por qué el té verde podría ayudar?
Las catequinas del té verde (especialmente EGCG y ECG) han demostrado en estudios de laboratorio la capacidad de activar las células satélite musculares, esenciales para la regeneración y reparación muscular. Estudios en animales también han encontrado que las catequinas pueden atenuar la atrofia muscular relacionada con la edad. Sin embargo, cabe destacar que esto es evidencia del mecanismo, no equivalente a un efecto clínico.

Evidencia sobre los otros "3 tés"
No existe evidencia confiable que respalde una combinación específica de "3 tés". La investigación sobre el té de hibisco se realizó en ratas y se centró en la protección cerebral después de la isquemia, no en la recuperación de la fuerza muscular. Los estudios sobre el té de jengibre se centran principalmente en reducir el dolor muscular después del ejercicio: una revisión sistemática indica que aproximadamente 2 gramos de jengibre al día pueden aliviar moderadamente el dolor después del ejercicio excéntrico, pero los sujetos eran en su mayoría atletas jóvenes, no adultos mayores, y no se evaluó la recuperación de la fuerza.

Recomendaciones prácticas
Si tiene más de 60 años y desea usar el té como apoyo para mantener la fuerza de las piernas:

Beba té verde recién preparado, no té embotellado ni bebidas azucaradas. El azúcar y los aditivos en las bebidas procesadas pueden contrarrestar los beneficios de las catequinas.

Debe combinarse con ejercicio. Los participantes del estudio también realizaron ejercicio. El ejercicio de resistencia (como elevaciones de piernas sentado o con apoyo en un taburete contra la pared) se considera la intervención principal contra la sarcopenia; se recomiendan de 30 a 60 minutos por sesión, al menos dos veces por semana.

Preste atención al momento de consumo. Los taninos del té pueden interferir con la absorción de hierro y calcio; se recomienda esperar una hora después de las comidas. Quienes toman anticoagulantes o padecen anemia deben consultar primero a un médico.

Priorice la ingesta de proteínas. Para las personas mayores de 60 años, la base para prevenir la pérdida muscular es consumir de 1,2 a 1,5 g de proteína por kg de peso corporal al día, distribuidos uniformemente en las tres comidas. El té es un complemento, no un sustituto.

En resumen: la combinación de té verde y ejercicio es la única respaldada por ensayos clínicos aleatorizados en adultos mayores, pero mejora la fuerza, no la masa muscular, y su efecto depende de la constancia en el ejercicio.

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