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Si padeces una enfermedad renal, sabes que la proteína es un arma de doble filo. Necesitas suficiente para no perder masa muscular, pero su mala digestión puede sobrecargar tus riñones. La clave no está en eliminarlas, sino en elegir las adecuadas y controlar las porciones. Aquí te presentamos las 4 que debes consumir y las 6 que debes evitar a toda costa.
Las 4 permitidas (bajo contenido de fósforo y alto valor biológico):
Clara de huevo: La mejor opción. Prácticamente sin fósforo y proteína pura.
Pechuga de pollo o pavo: Sin piel, hervida o a la plancha.
Pescado blanco: Merluza, tilapia o lengua. Bajo contenido de fósforo.
Tofu: En pequeñas cantidades (unos 50 g), bien prensado y sin sal añadida.
Las 6 prohibidas (alto contenido de fósforo, potasio o aditivos dañinos):
Carnes rojas (ternera, cerdo, cordero).
Embutidos y productos procesados (salchichas, jamón, tocino).
Vísceras (hígado, riñones, moles).
Pescado azul y enlatado (sardinas, atún en aceite, anchoas).
Lácteos enteros y quesos curados (parmesano, cheddar, brie).
Frutas secas y legumbres (lentejas, garbanzos, nueces).
Recetas seguras para pacientes renales
Estas preparaciones son fáciles, sabrosas y respetan las necesidades de los riñones. Siempre sin sal añadida; utilice hierbas como orégano, perejil o ajo en polvo (nunca ajo fresco en exceso debido a su contenido de potasio).
Receta 1: Tortilla de claras y verduras bajas en potasio
Monte 3 claras de huevo (deseche las yemas). Sofría calabacín y pimiento rojo picados (previamente hervidos para reducir el potasio). Vierta la mezcla en la sartén y cocine tapado. Acompañe con una rebanada de pan blanco (no integral).
Receta 2: Tilapia al horno con aceite de oliva y romero
Coloque un filete de tilapia (120 g) sobre papel de aluminio. Añade una cucharadita de aceite, romero, pimienta blanca y un chorrito de zumo de limón. Hornea durante 15 minutos a 180 °C. Sirve con arroz blanco cocido.
Receta 3: Tofu blando salteado
Corta 50 g de tofu firme en cubos. Saltéalos en una sartén antiadherente con un chorrito de aceite y cebolleta (solo la parte verde). Añade cúrcuma y perejil. Listo para el desayuno o la cena.
Indicaciones para un uso adecuado
Controla las porciones: No más de 0,6-0,8 g de proteína por kilo de peso al día (consulta con tu nefrólogo).
Hervir antes de cocinar: Las verduras y carnes hervidas eliminan parte del potasio y el fósforo. Escurre el agua.
Evita la sal y el sazonador. Usa especias naturales sin potasio (pimienta, tomillo, pimiento dulce).
Revisa las etiquetas: Evita las proteínas con fosfatos añadidos (presentes en pollos inyectados o rellenos).
Beba suficiente agua (la que le indique su médico, según la etapa de su enfermedad renal).
Nunca se automedique con proteína en polvo o suplementos sin supervisión médica.
Su alimentación es su recompensa. Elegir bien las proteínas no es una moda, es una necesidad. Con estas recetas y pautas, puede comer alimentos nutritivos sin dañar sus riñones. Consulte siempre con su nutricionista o nefrólogo antes de realizar cualquier cambio.