CIRCULACION PERFECTA
El titular promete algo muy deseado por los adultos mayores: «Coma esto antes de acostarse para mejorar el flujo sanguíneo y favorecer la circulación en piernas y pies de forma natural». No existe una fórmula mágica que revierta años de mala circulación, arterias endurecidas o varices, pero sí hay alimentos con propiedades vasodilatadoras y antiinflamatorias que, consumidos estratégicamente por la noche, pueden aliviar la sensación de pesadez en las piernas, los calambres nocturnos y los pies fríos. El mejor aliado en este caso es una combinación sencilla: un puñado pequeño de frutos secos o almendras (fuente de magnesio y arginina) junto con una infusión de jengibre y canela. El magnesio relaja los músculos y previene los calambres; la arginina favorece la producción de óxido nítrico, que dilata los vasos; el jengibre y la canela mejoran la microcirculación. Nada de esto es milagroso, pero funciona si se usa correctamente.
Recetas para la circulación antes de acostarse
Receta 1: Infusión caliente con frutos secos (la más efectiva)
Ingredientes: 3 nueces (o 5 almendras), 1 rodaja fina de jengibre fresco (2 cm), ½ cucharadita de canela en rama o en polvo, 1 taza de agua.
Preparación: Hierva el agua con el jengibre y la canela durante 5 minutos. Mientras tanto, trocee los frutos secos. Retire la infusión del fuego, tápela y déjela reposar 5 minutos. Cuele y beba tibia, masticando bien los frutos secos.
Modo de empleo: Tomar una hora antes de acostarse. No añadir azúcar; si es necesario, se puede añadir una gota de miel. Repetir 4 noches seguidas, descansar 3.
Receta 2: Pasta de almendras y jengibre para ungir (opción sin líquidos)
Ingredientes: 5 almendras crudas remojadas (12 horas), 1 cucharadita de jengibre fresco rallado, 1 cucharadita de aceite de coco o de oliva.
Preparación: Escurra las almendras y muélalas junto con el jengibre y el aceite hasta obtener una pasta homogénea.
Uso adecuado: Tome una cucharadita de esta pasta media hora antes de acostarse, directamente o sobre una galleta integral. Es bastante concentrada, por lo que no se recomienda consumirla más de 3 veces por semana.
Receta 3: Té de hojas de olivo (para quienes no toleran las frutas secas)
Ingredientes: 1 cucharadita de hojas de olivo secas, 1 taza de agua, unas gotas de limón.
Preparación: Hierva el agua, viértala sobre las hojas, tape y deje reposar durante 10 minutos.
Uso adecuado: Tome una taza caliente antes de acostarse. Las hojas de olivo mejoran la presión arterial y la circulación periférica.
Indicaciones para un uso adecuado en personas mayores
Cantidades moderadas: Los frutos secos y las almendras son calóricos. Tres nueces o cinco almendras son suficientes. Un puñado entero por la noche puede causar indigestión o aumentar el colesterol si existe predisposición.
Precaución con la medicación: El jengibre y la canela en dosis altas pueden potenciar los efectos de anticoagulantes como la warfarina o el clopidogrel. Si toma estos medicamentos, consulte primero con su médico. La infusión de hojas de olivo reduce la presión arterial; no la combine con antihipertensivos sin supervisión médica.
No reemplace la actividad física diurna: La circulación mejora notablemente al caminar al menos 20 minutos al día y elevar las piernas al anochecer. El refrigerio nocturno es un complemento, no la única solución.
Señales de alarma: Si nota hinchazón repentina en una pierna, enrojecimiento, calor o dolor al caminar, no confíe en remedios caseros. Podría tratarse de una trombosis venosa profunda. Acuda a urgencias.
Hidratación adecuada: Beber agua durante el día es esencial para la circulación sanguínea. Por la noche, solo la infusión, en pequeñas cantidades, para evitar tener que levantarse a orinar.
En conclusión, comer algo antes de acostarse puede aliviar el cansancio de las piernas, pero el verdadero cambio proviene de los hábitos diarios. Prueba estas recetas sin reservas, combínalas con ejercicio suave y, si el problema persiste, consulta a un angiólogo. Tus pies te lo agradecerán.