QUITA ESTO DE LAS LENTEJAS
Las lentejas son una fuente inagotable de nutrientes: hierro, fibra y proteínas vegetales. Sin embargo, muchas personas mayores las evitan porque les provocan hinchazón, gases e incluso aumentan su ácido úrico. Y la culpa no es de las lentejas, sino de cómo las cocinamos. El error más común es echarlas directamente a la olla sin remojarlas previamente, o peor aún, cocinarlas con el agua del remojo.
¿Qué ocurre? Las legumbres contienen oligosacáridos (como la rafinosa) que nuestros intestinos no digieren correctamente y que fermentan produciendo gases. Además, contienen purinas, que al metabolizarse generan ácido úrico. Si no se eliminan adecuadamente durante la cocción, estos compuestos permanecen en el plato. El agua del remojo y el agua de la primera cocción arrastran la mayor parte de estas sustancias. Usarlas es el gran error.
La solución es sencilla y transforma las lentejas en un alimento beneficioso para el organismo, incluso para quienes sufren de gota o problemas digestivos.
Recetas de lentejas ligeras y saludables
Receta 1: Lentejas depurativas sin gases
Ingredientes: 250 g de lentejas marrones o verdes, 1 hoja de laurel, 1 trozo pequeño de alga kombu (clave para suavizar y reducir la flatulencia), 2 dientes de ajo, 1 cebolla, 1 zanahoria, aceite de oliva.
Preparación: La noche anterior, lava bien las lentejas y déjalas en remojo con abundante agua. Al día siguiente, desecha el agua (no la uses). Coloca las lentejas en una olla con agua fría, cubriéndolas con dos dedos. Añade el alga kombu y la hoja de laurel. Cocina a fuego lento durante 30-40 minutos. Mientras tanto, sofríe la cebolla, el ajo y la zanahoria en una sartén. Cuando las lentejas estén tiernas, incorpora el sofrito y la sal al final (la sal endurece la piel si se añade antes). Sirve con un chorrito de vinagre de manzana, que ayuda a metabolizar las purinas.
Receta 2: Crema de lentejas antiácido úrico
Siga el mismo proceso de remojo y cambio de agua. Una vez cocidas, desmenuce las lentejas con su caldo, añadiendo una patata pequeña y una ramita de apio. El apio es diurético y ayuda a eliminar el ácido úrico. Tome esta crema caliente como una cena ligera.
Indicaciones para su uso correcto
Remojar las lentejas de 8 a 12 horas y desechar el agua es obligatorio. Es la medida más eficaz contra los gases y las purinas.
El agua de la primera cocción también debe desecharse: si observa que aún producen gases, puede hervirlas durante 10 minutos, colarlas y continuar con agua fresca. Esto elimina hasta el 80% de los oligosacáridos.
Añada alga kombu: un trozo de 3 cm por litro de agua. Reduce los gases y aporta minerales.
No las combine con carnes rojas ni embutidos si tiene niveles altos de ácido úrico. Se recomienda acompañarlas con verduras y arroz integral.
Los primeros días, como las lentejas en pequeñas porciones (como postre) y las mastico muy bien. Con el tiempo, el intestino se adapta.
Bebo agua entre comidas para favorecer la eliminación del ácido úrico a través de la orina.
Recuerda: las lentejas bien cocidas no dan problemas. El error está en las prisas. Dedica tiempo a remojarlas y cambiar el agua; tu intestino y tus articulaciones te lo agradecerán.