AÑADAN ESTE PODEROSO MINERAL

"Personas mayores: no solo beban agua, añadan este mineral para una circulación sanguínea óptima". Si han visto esta frase, el mineral al que se refieren (sin mencionarlo explícitamente) es el magnesio. Y no es publicidad engañosa: a partir de los 60 años, la absorción de magnesio disminuye drásticamente, mientras que su pérdida a través de la orina aumenta. La consecuencia directa es un peor flujo sanguíneo: vasos rígidos, calambres en las piernas, pies fríos, presión arterial descontrolada y riesgo de coágulos. Beber solo agua hidrata, pero no proporciona los electrolitos que las paredes arteriales necesitan para relajarse. El magnesio actúa como un vasodilatador natural: ensancha los vasos, mejora la elasticidad y permite que la sangre fluya sin esfuerzo.

Dicho esto, no vale la pena tomar cualquier cantidad de magnesio. El óxido de magnesio se absorbe mal y puede causar diarrea. Las mejores formas para las personas mayores son el citrato de magnesio (biodisponible y suave) y el cloruro de magnesio (económico y eficaz). Y la forma de tomarlo es clave: disuelto en agua, a sorbos, y siempre bajo supervisión médica si existen problemas renales.

Aquí tienes dos recetas sencillas para incorporarlo a tu rutina diaria.

Receta 1: Agua de magnesio matutina (para activar la circulación)

1 litro de agua filtrada o hervida.

1 cucharada de cloruro de magnesio en cristales (o citrato en polvo).

Preparación: Disuelve bien los cristales en agua a temperatura ambiente. Guarda en un frasco de vidrio en el refrigerador.

Modo de empleo: Toma un vaso pequeño (150 ml) en ayunas y otro antes de la cena. Revuelve antes de servir. Dura 5 días.

Receta 2: Infusión circulatoria con magnesio y jengibre

1 taza de agua caliente (no hirviendo, para evitar la degradación del magnesio).

1 cucharadita de cloruro de magnesio en escamas.

Una rodaja de jengibre fresco y el jugo de medio limón.

Preparación: Mezcla todos los ingredientes. Toma tibia después del almuerzo. El jengibre potencia el efecto vasodilatador.

Indicaciones para un uso correcto y seguro

Consulta siempre con tu médico de cabecera o geriatra. Si la persona mayor padece insuficiencia renal, el magnesio puede acumularse y volverse tóxico.

Comience con dosis bajas. Un cuarto de cucharadita al día durante la primera semana. Si no hay diarrea ni molestias, aumente hasta media cucharadita dividida en dos tomas.

No exceda los 300 mg de magnesio elemental al día (aproximadamente 10 gramos de cloruro de magnesio por litro de agua, tomando medio litro al día).

Observe los cambios. A los 3 o 4 días notará menos calambres nocturnos y los pies más calientes. A las dos semanas, mejorará la tensión y la energía al caminar.

Combinarlo con potasio natural (plátano, aguacate, tomate) potencia el efecto circulatorio.

El agua por sí sola es vida, pero el agua con magnesio es circulación en movimiento. Para una persona mayor, ese pequeño gesto puede marcar la diferencia entre caminar con las piernas pesadas o con paso ligero. Pruébelo con la cabeza y sentirá el flujo sanguíneo como si fuera hace años, aunque no lo recuerde.

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