EL SECRETO VERDE DE LAS ABUELAS
Seguro que lo tienes ahora mismo en la nevera. Ese manojo de perejil que compraste para adornar el pescado o para darle color a la salsa. Pero nuestras abuelas lo veían con otros ojos. Para ellas, el perejil no era una simple guarnición; era la primera medicina que buscaban cuando algo les aquejaba. Y no enfermaban, o al menos, se curaban con lo que tenían a mano.
Hoy la ciencia ha dado razón a esa sabiduría popular. El perejil es mucho más que un condimento. Es un concentrado de vitamina C (más que una naranja en peso), hierro, calcio y una sustancia llamada apigenina, un potente antiinflamatorio y antioxidante que protege las células. También es un diurético natural, ideal para cuando tienes las piernas hinchadas o la rodilla hinchada por retención de líquidos. Pero el ojo, como todos los potentados, tiene su ciencia y sus precauciones.
Aquí tienes tres maneras de usarlo como lo hacían las abuelas, con recetas sencillas para los problemas cotidianos.
Receta 1: Agua de Perejil para Rodillas Hinchazadas
Cuando la rodilla se endurece y duele al doblarla, el perejil actúa como drenante. Hierve un litro de agua y añade un buen puñado de perejil fresco bien lavado (con los tallos y las hojas, que también tienen propiedades). Apaga el fuego, tapa y deja reposar 15 minutos. Reduce la cantidad y bebe una taza en ayunas y otra antes de cenar. Esto ayuda a eliminar el exceso de líquidos que presionan la articulación. Hazlo durante 5 días seguidos y descansa 2. No más de una semana seguida, ya que es muy depurativo.
Receta 2: Batido Verde para Huesos (calcio natural)
Si buscas fortalecer los huesos y el cartílago desde dentro, prueba este batido. Lava bien un manojo de perejil, un tallo de apio y el zumo de medio limón. Licúa todo con un vaso de agua. El perejil aporta calcio y boro (que fijan el calcio en los huesos), el apio es antiinflamatorio y el limón, vitamina C. Tómelo en ayunas tres veces por semana. Notará menos rigidez al ponerse de pie.
Receta 3: Cataplasma de perejil para el dolor local (uso externo)
¿Solo le duele un punto en la rodilla? La vía externa es directa. Muela en un mortero un buen manojo de perejil fresco hasta que suelte su jugo verde oscuro. Mézclelo con una cucharada de aceite de oliva (que es un lubricante) y un poco de harina de trigo o avena para obtener una pasta. Aplique esta mezcla sobre la rodilla dolorida, cúbrala con un paño limpio y déjela actuar durante 30 minutos. El perejil penetra en la piel y reduce la inflamación superficial. Las abuelas lo usaban para golpes y torceduras.
Indicaciones para un uso correcto:
Lave bien todo: El perejil suele ser aterrador. Lávelo hoja por hoja o sumérjalo en agua con vinagre.
Cuidado renal: El perejil es muy diurético. Si tiene insuficiencia renal o cálculos renales, NO tome preparaciones concentradas (agua o batidos) sin consultar a su médico, ya que pueden sobrecargar el riñón.
Embarazo: Evite las dosis altas. El perejil en grandes cantidades puede estimular las contracciones. Es bueno en la comida, pero no en infusiones.
La regla de los 7 días: Cualquier remedio con perejil (bebida) no debe tomarse durante más de 7 a 10 días consecutivos. Tome descansos. Es muy potente y el cuerpo necesita descansar.
No es un milagro: Si el dolor de rodilla se debe a una rotura de menisco o a una artrosis muy avanzada, el perejil alivia los síntomas, pero no reconstruye el desgaste estructural. Acuda siempre a un especialista para obtener un diagnóstico.
Así que ya sabe, la próxima vez que vea perejil en el mercado, échele un vistazo. Lleva consigo la salud de varias generaciones.