LA FARMACIA NUNCA CONTARAN ESTE SECRETO

Es habitual encontrar en redes sociales titulares que prometen auténticos milagros con un solo ingrediente. El mensaje que nos preocupa asegura que las personas mayores pueden "hacer desaparecer 13 problemas de salud" usando bicarbonato de sodio de cierta manera. Ante estas afirmaciones rutinarias, es fundamental detenerse y abordar el tema con responsabilidad, especialmente cuando se trata de la salud de nuestros mayores.

El bicarbonato de sodio es un producto con usos reales y beneficiosos, pero no es un remedio milagroso. De hecho, agencias reguladoras como la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) lo clasifican como un antiácido para el alivio sintomático de la acidez y el ardor de estómago. Su uso debe ser puntual y controlado, ya que un consumo inadecuado puede conllevar riesgos, especialmente en personas mayores que suelen tomar múltiples medicamentos o padecen afecciones como hipertensión o insuficiencia renal.

Un riguroso estudio publicado en 2020, que evaluó el uso de bicarbonato de sodio en personas mayores de 60 años con enfermedad renal crónica, concluyó que no mejoraba la función física y, además, se asociaba con más efectos adversos gastrointestinales, cardiovasculares y respiratorios. Esto no significa que debamos demonizarlo, sino usarlo con conocimiento y precaución.

Dicho esto, el bicarbonato de sodio puede ser un gran aliado en usos muy concretos, siempre de forma externa o en preparaciones controladas. Aquí propongo dos recetas seguras y efectivas para personas mayores, inspiradas en la tradición popular, pero respaldadas por el sentido común y la evidencia.

Receta 1: "Baño de pies revitalizante" (Para la circulación y la fatiga)
Este baño ayuda a aliviar la pesadez de piernas y pies, mejorando la circulación periférica y proporcionando una sensación de alivio y bienestar.

Ingredientes:

Un recipiente grande con agua tibia (suficiente para cubrir pies y tobillos).

3 cucharadas de bicarbonato de sodio.

(Opcional) Un puñado de sal gruesa o unas gotas de aceite esencial de lavanda o romero para potenciar la relajación.

Preparación y uso:

Llene el recipiente con agua tibia (nunca caliente, para evitar quemaduras o resequedad).

Agregue el bicarbonato de sodio y remueva hasta que se disuelva por completo.

Remoje los pies de 15 a 20 minutos.

Séquelos bien, especialmente entre los dedos, para evitar hongos.

Indicaciones y precauciones: Este baño es ideal para realizarlo de 2 a 3 veces por semana antes de acostarse. Ayuda a combatir la hinchazón y la sensación de piernas cansadas. Si tiene heridas abiertas, cortes o infecciones en la piel, evite este remedio.

Receta 2: "Enjuague bucal suave" (Para higiene bucal y molestias leves)
El bicarbonato de sodio puede ayudar a neutralizar los ácidos y a mantener un pH equilibrado en la boca.

Ingredientes:

1 vaso pequeño de agua tibia.

1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio.

Preparación y uso:

Mezcle bien el bicarbonato de sodio con el agua hasta que se disuelva por completo.

Haga gárgaras y enjuague suavemente durante 30 segundos, sin tragar.

Extraiga la mezcla y enjuague la boca con agua limpia.

Indicaciones y precauciones: Puede usarse ocasionalmente para aliviar irritaciones leves de las encías o el mal aliento. No debe usarse más de dos veces por semana, ya que el uso excesivo puede dañar el esmalte dental.

Advertencia final muy importante: El bicarbonato de sodio no debe consumirse habitualmente sin supervisión médica. Está contraindicado en personas con hipertensión, insuficiencia cardíaca, cirrosis, enfermedad renal o que sigan dietas bajas en sodio. Además, puede interactuar con numerosos medicamentos. Ante cualquier duda, consulte siempre con un médico o farmacéutico.

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