AGREGUEN ESTE MINERAL PARA UNA CIRCULACION PERFECTA

“Beber mucha agua” es el consejo más repetido por los médicos a los adultos mayores. Pero hay un detalle crucial que casi nadie menciona: beber agua sola, especialmente en grandes cantidades, puede diluir los electrolitos de la sangre y empeorar la circulación. ¿La solución? Añadir magnesio. Este mineral olvidado es un vasodilatador natural: relaja las paredes arteriales, mejora el flujo sanguíneo y previene los calambres en las piernas, la temida “mala circulación” y la hinchazón de tobillos.

Con la edad, la absorción de magnesio disminuye y su pérdida a través de la orina aumenta. Por eso, muchos adultos mayores sienten piernas cansadas, frías o con hormigueo. No es necesario tomar pastillas caras. Puedes enriquecer tu agua diaria con formas simples y naturales de magnesio, como el cloruro de magnesio o las sales de Epsom (de grado alimenticio). Aquí tienes dos recetas fáciles.

Receta 1: Agua de magnesio básica (para empezar el día)
1 litro de agua filtrada o hervida (sin minerales duros)

1 cucharada de cloruro de magnesio en cristales (apto para consumo humano)

Jugo de medio limón (opcional, mejora el sabor)

Preparación: Calentar medio litro de agua sin que hierva. Disolver bien los cristales de magnesio. Añadir el resto del agua fría y el limón. Guardar en un frasco de vidrio en el refrigerador. Beber a lo largo del día, pero no más de 2 vasos al día al principio.

Receta 2: Agua activada con magnesio y jengibre (para piernas hinchadas)
1 taza de agua tibia (250 ml)

1/2 cucharadita de cloruro de magnesio en polvo o en escamas

1 rodaja fina de jengibre fresco

1 gota de esencia de menta (opcional)

Preparación: Machacar ligeramente la rodaja de jengibre. Colocarla en un vaso con el agua tibia y el magnesio. Dejar reposar durante 5 minutos. Remover bien y beber en ayunas o antes de la cena.

Indicaciones para un uso correcto y seguro
Dosis progresiva: Comience con ¼ de cucharadita de cloruro de magnesio al día (aproximadamente 300 mg de magnesio elemental). Si no hay diarrea ni molestias estomacales, aumente a ½ cucharadita. Nunca exceda 1 cucharadita al día.

Momento ideal: Tome el agua de magnesio separada de las comidas principales (2 horas antes o después), ya que el magnesio puede interferir con la absorción de algunos medicamentos como antibióticos o levotiroxina.

Precaución fundamental: Si el adulto mayor padece insuficiencia renal crónica (creatinina alta) o toma diuréticos ahorradores de potasio, consulte primero a un médico. El exceso de magnesio puede ser peligroso para los riñones.

Señales de alerta: Si se presenta diarrea persistente, reduzca la dosis a la mitad. La diarrea indica que ha tomado más magnesio del que su intestino puede absorber.

Complemento obligatorio: Esta agua no reemplaza caminar 30 minutos al día ni elevar las piernas en reposo. Una circulación óptima se logra con ejercicio, magnesio y una buena hidratación.

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