ASI SE USO EL AJO PARA QUITAR LOS HONGOS
Cuando los hongos se instalan en las uñas, se vuelven amarillas, quebradizas y opacas, la solución no siempre está en costosos tratamientos de farmacia. A veces, está en la cocina. El ajo, ese humilde y fragante bulbo, contiene alicina, un compuesto sulfuroso con potente acción antifúngica y antibacteriana. Aplicado correctamente, puede frenar el avance de la infección y, con constancia, devolver a la uña su aspecto saludable. No es magia: es pura bioquímica. Pero ojo, su potencia exige un uso inteligente.
Receta 1: Ungüento de ajo y aceite de oliva
Pelar y machacar tres dientes de ajo fresco hasta obtener una pasta. Mezclarlos con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y dejar reposar una hora. Escurrir y reservar el aceite en un frasco oscuro. Aplicar dos gotas sobre la uña afectada, masajeando suavemente, todas las noches antes de acostarse. El aceite actúa como vehículo y suavizante, mientras que el ajo penetra en el lecho ungueal.
Receta 2: Remojo de ajo y vinagre de manzana
Hierva medio litro de agua y añada cinco dientes de ajo partidos por la mitad. Retire del fuego, añada cuatro cucharadas de vinagre de manzana y deje reposar. Remoje los pies o las manos durante 20 minutos. Realice este baño cada dos días. El vinagre acidifica el medio y el ajo ataca los hongos desde dos frentes.
Receta 3: Pasta sencilla con miel
Mezcle dos dientes de ajo con una cucharadita de miel. Aplique esta pasta directamente sobre la uña previamente alisada y limpia, cúbrala con un apósito y deje actuar durante 30 minutos. La miel potencia la acción antimicrobiana y reduce el riesgo de irritación. Después, lave bien.
Indicaciones de uso correcto
Lime suavemente la superficie de la uña antes de aplicar cualquier tratamiento; esto permite que el ajo penetre mejor. Sea constante: los hongos son persistentes y los resultados visibles pueden tardar semanas. No aplique ajo sobre piel lastimada, con cortes o inflamación activa, ya que puede causar quemaduras químicas. Si siente ardor intenso, retire inmediatamente la uña con agua fría.
Para prevenir reinfecciones, desinfecte el cortaúñas y las limas después de cada uso y mantenga los pies secos. Use calcetines de algodón y evite el calzado cerrado durante largas horas. El ajo es un aliado poderoso, pero no instantáneo; requiere paciencia y disciplina. Y si la infección no mejora después de varias semanas o se extiende, consulte a un podólogo o dermatólogo. La naturaleza nos da herramientas, pero la salud siempre merece supervisión profesional.