LAS 6 MEJORES INFUSIONES PARA MANTENER SALUDABLES TUS ARTERIAS
Mantener las arterias limpias y flexibles es fundamental para un sistema cardiovascular sano. La aterosclerosis, o la acumulación de placa en las paredes arteriales, es un proceso complejo donde la inflamación y la oxidación desempeñan un papel clave. Junto con una dieta equilibrada y ejercicio, ciertas infusiones pueden ser aliadas extraordinarias gracias a su alta concentración de antioxidantes y compuestos antiinflamatorios. No son remedios milagrosos, sino un valioso suplemento diario que cuida desde dentro.
Estas son seis de las mejores infusiones para incorporar a tu rutina:
Té verde: Rico en catequinas (especialmente EGCG), potentes antioxidantes que ayudan a prevenir la oxidación del colesterol LDL, un paso crucial en la formación de placa arterial.
Infusión de hibisco (flor de Jamaica): Estudios han demostrado su efecto positivo para ayudar a reducir la presión arterial sistólica y diastólica. Sus antocianinas protegen el endotelio vascular.
Té de hoja de olivo: Contiene oleuropeína, un compuesto con propiedades vasodilatadoras que favorece la circulación y ayuda a mantener la presión arterial en niveles saludables.
Infusión de jengibre y cúrcuma: Combinación antiinflamatoria por excelencia. La curcumina de la cúrcuma y los gingeroles del jengibre reducen la inflamación crónica, causa de muchos problemas arteriales.
Té blanco: Es el té menos procesado, por lo que conserva una cantidad excepcional de antioxidantes. Es suave y ayuda a proteger las células del daño oxidativo.
Infusión de ajo y limón: Un clásico de la medicina tradicional. El ajo crudo (machacado) favorece la flexibilidad arterial y tiene un efecto positivo en los lípidos sanguíneos, mientras que el limón aporta vitamina C.
Receta: Infusión potente para las arterias
Ingredientes: 1 cucharadita de té verde, 1 cucharadita de flores de hibisco secas, 1 rodaja fina de jengibre fresco, 1 rodaja de limón, 300 ml de agua.
Preparación: Calentar el agua hasta que hierva (a unos 85 °C para evitar que el té verde amargue). Verter los ingredientes en una tetera o taza grande. Tapar y dejar reposar de 7 a 8 minutos. ¡Cuela y bebe!
Indicaciones para un uso adecuado y seguro:
Constancia sobre cantidad: El beneficio se obtiene con un consumo regular, no ocasional. Una o dos tazas al día son suficientes.
Momento ideal: Puede tomar la primera taza por la mañana (el té verde tiene sabor a té, aunque menos que el café) y la segunda a media tarde. Evite las infusiones con té (té verde o blanco) cerca de la hora de acostarse si tiene sensibilidad.
Preparación correcta: Use agua caliente, no hirviendo, para las infusiones de hojas (tés) para evitar que se quemen y adquieran un sabor amargo. Para las raíces (jengibre, cúrcuma), el agua puede estar más caliente.
Sin azúcar (o con moderación): Para maximizar los efectos, tómelas sin azúcar. Si necesita endulzar, opte por una pizca de miel pura o stevia.
Consulta indispensable: Estas infusiones son un complemento, no un sustituto del tratamiento médico. Si tiene una enfermedad cardiovascular diagnosticada, toma medicamentos para la presión arterial o anticoagulantes (especialmente importantes con jengibre, ajo o hibisco), consulte a su médico antes de consumirlos regularmente, ya que pueden interactuar con otros medicamentos.
Escuche a su cuerpo: Empiece con infusiones suaves y observe cómo le sientan.